Steven Oviedo. 18 agosto
Anthony López celebra con César Carrillo (15) su anotación frente al FAS de El Salvador en la Liga Concacaf. Fotografía José Cordero
Anthony López celebra con César Carrillo (15) su anotación frente al FAS de El Salvador en la Liga Concacaf. Fotografía José Cordero

El Pérez Zeledón le está haciendo frente a un torneo atípico, pues en este certamen no cuenta con su gran fortaleza: su estadio, pues en el recinto municipal están colocando una gramilla sintética.

Los generaleños le han tenido que hacer frente a horas de viaje en bus para cada uno de sus partidos, pues están jugando como local en canchas en las que siempre serán visitantes.

Ante la ausencia de su fuerte, los Guerreros del Sur jugaron como local en el Estadio Cuty Monge ante Guadalupe, a 120 kilómetros del Valle de El General; en el Morera Soto frente a San Carlos y el FAS de El Salvador, a 154 kilómetros de su hogar; y este domingo a las 4 p. m. lo harán en el Rosabal Cordero, a 146 kilómetros de su sede.

“Ya se iniciaron las obras y van a finalizar a mediados de octubre, a raíz de ello nos dedicamos a ver si podíamos hacer cambios de localía con otros equipos, pero solo en Carmelita tuvimos anuencia, en los demás equipos nos dijeron que era imposible”, destacó Juan Luis Artavia, presidente del Municipal Pérez Zeledón.

Pese a todos esto viajes, en los que ya sobrepasan los 1.600 kilómetros en carretera, los dirigidos por José Giacone no han puesto excusas y están teniendo un buen desempeño.

Pérez Zeledón marcha segundo en el torneo, tras obtener nueve de los 12 puntos que ha disputado y se encuentra a solo uno del Deportivo Saprissa.

Para la dirigencia del equipo ha sido muy complicado este proyecto de cambiar la gramilla natural por una artificial e implica incurrir en gastos que normalmente no están presupuestados.

“Anda entre ¢2,5 y ¢3 millones por partido en esas salidas en las que somos local jugando afuera. Esto es tomando en cuenta todo lo que tengamos que alquilar, pero pienso que vamos saliendo”, explicó Artavia.

Uno de los gastos que se ha economizado el club es la utilización del Estadio Alejandro Morera Soto, pues cuando se negoció la venta de Porfirio López, una de las cláusulas era que les facilitaran el escenario sin ningún costo.

La logística de estos juegos se vuelve compleja, pues no solo deben movilizar al equipo, sino que el personal administrativo que le hace frente a los encuentros también se tiene que trasladar.

“Esto significa grandes egresos económicos de parte de la asociación, significa un gran esfuerzo de los jugadores, cuerpo técnico y personal administrativo del Pérez Zeledón, pienso que vamos caminando bien”, detalló Artavia.

Artavia se mostró muy complacido con la ayuda brindada por la Federación Costarricense de Fútbol (Fedefutbol), de la que recibirán $100.000 mediante el programa Forward.

El jerarca adelantó que han invertido también en mejoras para el Estadio Municipal de Ciudad Cortés en Osa, con el objetivo de albergar los partidos de las fechas 15 y 17 ante Limón FC y la UCR.

Los jugadores del equipo que maneja José Giacone se han mentalizado en que este será un semestre de mucho sacrificio, pero que eso no implica que deben dejar de apuntar a la clasificación.

“Es más el poder y el querer hacer las cosas bien en este torneo que lo físico. Si bien es cierto es cansado estar viajando y todo eso, tenemos un muy buen grupo para lograr cosas importantes en este torneo”, detalló Mauricio Núñez, lateral izquierdo del Pérez Zeledón.