Fanny Tayver Marín.   7 marzo
Mucho fútbol en una imagen que refleja una conversación rápida entre Marcel Hernández, Junior Díaz, Bryan Ruiz y Paulo César Wanchope en el Estadio Municipal de Pérez Zeledón. Fotografía: Rafael Pacheco

Un día antes del partido entre Pérez Zeledón y Alajuelense en San Isidro de El General, Paulo César Wanchope sonreía al hablar de Marcel Hernández.

Decía que esperaba que el cubano llegara tranquilo, no tan inquieto, porque él mejor que nadie sabe lo que es capaz de hacer.

Lo conoce a la perfección, pues desde que lo vio confió en él.

Inclusive, Chope provocó la explosión de goles del isleño en el fútbol nacional, cuando lo hizo ver que tenía que cambiar de posición, porque si jugaba de ‘9′ iba a convertirse en un romperredes.

Wanchope lo decía con conocimiento de causa. Veía las características de Marcel, pero a la vez lo visualizaba en el puesto que él desempeñó durante su fructífera carrera como atacante.

“Una de las primeras indicaciones y conversaciones que tuve con él, después de verlo una semana trabajando en ese momento con el Cartaginés, fue para convencerlo de que debía jugar de delantero (centro), por sus condiciones”, recordó el hoy técnico de los generaleños.

Al final del partido, el goleador Marcel Hernández saludó a Paulo Cesar Wanchope, a quien admira mucho y con quien vive agradecido por haberlo traído al país. Fotografía: Rafael Pacheco

Observaba con mucho detenimiento lo que hacía en las prácticas y estaba convencido de que si Hernández jugaba en punta, iba a sacar mucho más provecho de sus condiciones y que iba a ser un ganar - ganar, tanto para el jugador, como para su equipo.

Antes de llegar al fútbol tico, el isleño jugaba como volante, o como atacante, pero no como ‘9′.

“Porque es un jugador que tiene buen golpe de pelota, tiene buena técnica, le gusta asociarse, es potente y viniendo de ese funcionamiento de ‘9′, en donde tiene la facilidad de asociarse, de venir al medio campo, también tiene la facilidad de ir a los espacios, entonces era muy evidente que él iba a ser un jugador muy importante dentro de nuestro fútbol”, relató Chope.

A la hora del partido, el cubano fue el Marcel que se ha visto desde que llegó a Alajuelense, pero con más confianza en él, trabajando en equipo y explotando esa conexión directa que tiene con Johan Venegas, dando la impresión de que llevan muchísimo tiempo de jugar juntos.

Ni tranquilo, ni inquieto, pero sí tan suelto para jugar como en esos movimientos de baile con los que celebra sus goles, coreografías hasta a las que Junior Díaz se apuntó.

Hernández consiguió un nuevo triplete ante los Guerreros del Sur y también dio una asistencia. En esos 90 minutos la amistad y el aprecio mutuo quedaban de lado.

Wanchope pretendía que sus defensores lo contuvieran, mientras que el isleño hacía su trabajo.

“Siempre lo tengo presente y siempre le voy a estar agradecido, porque para mí es una gran persona, un gran ser humano, fue el que me trajo al país, también es mi ídolo en lo personal y agradecido con Dios por todo lo que va sucediendo”, reseñó el propio atacante de Alajuelense sobre Wanchope, ese hombre a quien le pide consejos desde que lo conoció y lo ayudó a cumplir su sueño de ser un futbolista profesional.

De hecho, cuando Jonathan Moya se marchó a Corea del Sur cedido a préstamo con opción de compra, esa entrada de dinero le permitió a la Liga comprar la ficha del cubano y cuando se dio ese movimiento, Hernández le pidió asesoría a Wanchope.

Marcel Hernández se reafirmó como goleador del torneo, marcando un triplete por segunda ocasión con la Liga y lo celebró bailando con Junior Díaz. Fotografía: Rafael Pacheco

“Él por lo que estaba haciendo y por la solidez que tiene como futbolista, como persona, como profesional y se le acercó un club bueno, importante, con gran ambición y la expectativa que él tiene como profesional es ir avanzando, ir más allá. Y tomó la decisión de estar en un club sólido, que ha venido trabajando en esa transformación en los últimos años y hoy es una realidad todo lo que han hecho, el proceso, todo lo que han aguantado. Ha sido difícil para Liga Deportiva Alajuelense todo lo que pasó en los años de no ganar, pero hoy están con las mieles del triunfo por todo ese proceso que llevaron”, reseñó Chope, ese gran amigo de Marcel.

Y agregó: “Yo me siento muy contento por él, porque con toda su humildad y las ganas con que vino al país, él vino decidido a hacer las cosas bien, a crecer, a surgir, lo está haciendo y uno siempre se va a sentir contento por el hecho de ayudar a un profesional, a un ser humano que tiene su familia, que tiene mucha gente alrededor que está ayudando y le está yendo bien, está haciendo el trabajo que tiene que hacer, siendo un muy buen profesional”.

El partido terminó con un triunfo de visita de Alajuelense, por 5-1 contra Pérez Zeledón. Pese al marcador, Wanchope afirma que sus hombres hicieron lo que pudieron y que hay cosas que fueron positivas.

“Son los riesgos que se toman dentro de una idea que queremos. Fueron errores puntuales, pero estamos enfrentando al mejor equipo del campeonato, al campeón, con jugadores de mucha jerarquía, de mucha experiencia y ellos no perdonan. Las ocasiones que ellos tuvieron las resolvieron con mucha calidad, la presión que ejercieron fue buena, la presión que hicieron a los costados, los doblajes”, finalizó Chope.

Marcel Hernández marcha a la cabeza del goleo del Clausura 2021, con once tantos. En total, el cubano contabiliza 70 perforaciones en el fútbol nacional.

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