Daniel Jiménez. 19 agosto

Pese a que los técnicos Wálter Centeno y Andrés Carevic mostraron al inicio una imagen rígida en su estilo de juego, a la altura de la sétima fecha del Torneo de Apertura dan claras señales de flexibilidad, no solo en cuanto a su discurso sino en lo que se ve en la cancha.

Veamos primero a Paté. Su esquema de 1-4-3-3 no ha cambiado, pero ha mostrado un modelo de “falso centro delantero” ante la ausencia de Manfred Ugalde.

Wálter Centeno ya enfrentó a Andrés Carevic y le ganó el clásico 1-2 en el Morera Soto. Foto: John Durán
Wálter Centeno ya enfrentó a Andrés Carevic y le ganó el clásico 1-2 en el Morera Soto. Foto: John Durán

A punta de rotaciones durante el juego ha solventado la ausencia del joven de 17 años; por momentos aparece Rándall Leal en ese puesto, en otras oportunidades se ve a Johan Venegas o a Christian Bolaños.

"Es parte del sistema, yo no quiero jugar con un hombre alto arriba, esa es parte de mis cabezonadas y eso ha funcionado", confesó Centeno.

Además, en las primeras jornadas Paté mostraba mayor transición corta en salida. Ahora, los centrales le dan el balón a Michael Barrantes, quien brinda balones dirigidos y hace que el equipo encuentre mayor profundidad en el ataque.

“Hemos ido explicando el juego, cuando usted ve esos pases es porque me están presionando, entonces la línea de ellos (los rivales) está muy adelantada; entonces vamos a aprovechar los espacios. No puede darse el juego directo que te gusta si ellos (los rivales) están pegados allá (en la defensa)”, explicó el estratega.

Esas son las dos grandes áreas en las que se ha visto un Saprissa distinto, que ahora hilvana seis partidos sin perder con cinco triunfos y un empate.

Estas variantes también las había visto el estratega de Jicaral, Jeaustin Campos, quien lo enfrentó la semana pasada con un saldo de goleada (4-0).

Rándall Leal ha sido extremo y centro delantero en los últimos juegos del Monstruo. Foto: José Cordero
Rándall Leal ha sido extremo y centro delantero en los últimos juegos del Monstruo. Foto: José Cordero

"Hay un cambio y me sorprendió en algunos partidos que ya no hay tanta transición corta; eso es lo que puedo decir. Vi más transiciones largas", destacó Campos.

Ahora es el turno de Carevic. Tras el golpe que le brindó el propio Paté en el clásico nacional tuvo que modificar para que su barco volviera a curso.

Por ejemplo, ya no juega 1-4-3-3 como en el inicio de temporada y comenzó a ir mutándo ese sistema a un 1-4-4-2.

Antes del clásico, el estratega solo había jugado 23 minutos en la temporada con dos arietes natos; 13 minutos contra Guadalupe al final (1-1) con Jonathan McDonald y Roger Rojas, 10 minutos contra Pérez Zeledón (1-4) con Jonathan Moya y Rojas.

Eso es cuestión del ayer, pues luego de la derrota frente a Saprissa, Carevic ya tiene 135 minutos con su nuevo sistema (45 minutos contra Grecia y 90 frente a Universitarios).

Incluso, este tema ya es “reiterativo”, según el jefe del banquillo manudo.

"Como lo habíamos hablado en un inicio y es una pregunta muy repetitiva, que a veces juego con uno o dos delanteros, pero en sí juego con tres cuando juega uno en punta y con dos volantes un poco más atrás. Al final es gente ofensiva, tanto Ariel (Lassiter) como Barlon (Sequeira), que le tocó jugar, o Marco Ureña... Siempre viendo cómo podemos hacer daño y enfrentar el partido para ganarlo", explicó el timonel erizo.

Ahora, en cuanto a idea no varió tanto, pues el equipo le gusta manejar el partido con la posesión de la pelota, aunque el plantel no arriesga tanto en salida como Saprissa. En la Liga sí está permitido el pelotazo.

Jonathan Moya celebra con su papá, don Juan Luis. Foto: Francisco González
Jonathan Moya celebra con su papá, don Juan Luis. Foto: Francisco González

Otro aspecto que no se verá más si los rojinegros siguen con dos atacantes, es guardar gente importante en la banca, pues antes no había campo para todos los arietes, aunque ya salió el hondureño Roger Rojas.

Ahora solo están McDonald, Moya y Ureña, quien puede jugar como extremo también.

Ya Mac había dejado claro que la suplencia no era lo suyo: "No es fácil ni estoy contento al 100% de estar en esa situación, pero así es la rotación y hay que aceptarlo”, dijo Mac a Teletica Radio una ¿vez terminó el clásico.

Además, el propio Ureña ha sentenciado que su deseo es ser centro delantero y no extremo. Lo dijo cdirecto anoche, tras la goleada ante la UCR (4-1). “Toda la carrera he sido delantero y me siento en mi charco. Mi puesto siempre lo voy a hacer de buena manera y no me voy a ver mal. Prefiero ser banca de '9′ que banca por el costado”.

Todos estos cambios que han mostrado tanto Paté como Carevic en las últimas fechas son muestra de flexibilidad en el génesis de su idea y dan muestra que saben escuchar consejos.

"Los técnicos siempre tienen que ser flexibles en un deporte tan cambiante como el fútbol. Uno no puede tener ideas rígidas. Si un técnico dice que solo juega a un estilo se va a volver predecible. Parte del juego es tener la capacidad de variar sobre la marcha, encontrar respuestas a los problemas y buscar diferentes alternativas", expresó el entrenador Marvin Solano.

Habrá que esperar con el paso del campeonato y de los rivales de turno a ver si se mantienen las modificaciones o si incluso ambos técnicos siguen mutando su idea inicial, pues la de ambos es parecida al adueñarse del balón.