Jacques Sagot. 29 abril

España ganó en Sudáfrica 2010 con la más pobre performance de la historia de los campeones mundiales (apenas ocho goles en siete partidos más prórroga de 30 minutos contra Holanda, y una derrota contra la inocua Suiza: por mucho batió el mezquino récord de Inglaterra 1966: 11 goles en seis partidos y media hora de alargue en la final contra Alemania). La Furia ofreció, empero, un modelo futbolístico que el mundo debe recordar. Posesión permanente del balón. El famoso “tiki-taka”.

Con una configuración 1-4-6 (prácticamente sin hombres en punta, y Fábregas libre), el equipo de Del Bosque (¡recordemos que la Eurocopa de 2008 fue ganada por Luis Aragonés, con otra propuesta ofensiva!) dictó cátedra en materia de monopolio -de erosión- de la pelota.

¿Su mejor partido? La semifinal contra la poderosísima Alemania de Löw (que venía de apabullar 4-1 y 4-0 a Inglaterra y Argentina respectivamente): España le quitó la bola a los germanos, les impuso su ritmo, los obligó a jugar según su guión, los mareó, y terminó derrotándolos con gol de cabeza de Puyol, en tiro de esquina. El mismo estilo que cultivara el Bayern de Guardiola, fiel discípulo de Cruyff, a su vez creación íntegra de Rinus Michels, el padre del “fútbol total” (si bien el modelo de Guardiola y el estilo de Del Bosque con la España campeona de 2010 no tenían, ni remotamente, la eficacia goleadora de la “Naranja Mecánica”, autora de 15 goles en siete partidos sin prórroga alguna: más del doble de los españoles).

Pero, pese a su constipación goleadora (¡carecía de delanteros de estirpe!), España propuso al mundo una verdadera lección en el arte de la posesión del balón. No teniendo grandes cracks susceptibles de marcaje a presión y de ser, por ende, asfixiados, España hizo del balón el verdadero crack. La pelota circulaba, y circulaba, y circulaba, según pequeñas triangulaciones zonales, envolviendo al rival en una telaraña que en mucho podría compararse al juego laborioso, lento, prudente -no arriesgando nunca- de un Petrosian o un Karpov. ¡Se puede marcar y anular a un jugador, pero no se puede marcar la pelota, no, por lo menos, cuando circula de primer toque, con tal precisión y fluidez! Y así ganaron el campeonato. Bien ganado: sin duda fueron el mejor equipo del torneo.