El volante cuestiona por qué nunca se habló de él para la Sele cuando militó en Grecia, tal como se hace ahora que está en Saprissa

Por: José Pablo Alfaro Rojas 22 enero

"¿Porque nunca se escuchó de Michael Barrantes para la Selección cuando estaba en Grecia?", cuestionó el volante morado a la prensa, para luego afirmar que, "hay grandes jugadores en equipos pequeños que merecen un cupo en la Selección".

Estoy muy de acuerdo con la duda de Barrantes, manifestada con tono crítico, a pocos meses del mundial de Rusia.

Hoy se habla de Barrantes, incluso hasta de José Miguel Cubero (Alajuelense) y por supuesto de Rándall Azofeifa (Herediano), tres jugadores con un altavoz mediático gigante, beneficiados por la camiseta que defienden y, por supuesto, favorecidos muchas veces por el rendimiento colectivo.

Una función similar a la de estos tres futbolistas cumple el santista Wílmer Azofeifa, de enorme recorrido físico, tan bueno con el balón como Barrantes y Azofeifa y con una proyección enorme, después de afianzarse en el equipo pequeño más constante.

Azofeifa tiene capacidad para pisar el área rival, colocar un pase filtrado y recuperar la pelota desde dos vías: robándola mediante una buena marca o cortando las vías de pase con base en una buena lectura de juego.

Es, quizás, el jugador más regular del Santos y pieza clave en la creación del equipo.

El santista Wílmer Azofeifa presiona al volante morado Johan Venegas. Fotografía: José Cordero
El santista Wílmer Azofeifa presiona al volante morado Johan Venegas. Fotografía: José Cordero

No digo que Wílmer Azofeifa sea mejor que los otros tres futbolistas mencionados, pero indudablemente se ha ganado una oportunidad en la Selección y se le debería medir con la misma vara que a los otros futbolistas, mucho más mediáticos.

Un mérito adicional es que ha resaltado en un club que no tiene la solvencia económica de los grandes, que pueden fichar a los mejores. Esto indudablemente favorece.

Por ejemplo, a Barrantes lo rodean de figuras con un alto perfil y gran capacidad, que le facilitan el juego y por ende lo hacen ver mejor en la cancha.

Lo de Wílmer Azofeifa es una ilustración, pero podría utilizar otras, de Pérez Zeledón, por ejemplo.

El fútbol es de momentos. Puede que un futbolista no haya participado en toda la eliminatoria, pero si a pocos meses del Mundial su rendimiento es destacable, debería recibir una oportunidad en la Sele. Aferrarse a un jugador solo limita las posibilidades.

Dar una oportunidad no significa que tiene un espacio fijo, pero al menos es una garantía de que el entrenador probó a todos los mejores y no solo a unos pocos.

‘PZ’ es el campeón por el funcionamiento colectivo, pero también porque los futbolistas comprendieron al dedillo la idea táctica de su entrenador.

Sí algo necesita Costa Rica son jugadores inteligentes, que se adapten a lo que busca Óscar Ramírez. Al Mundial deben ir los mejores, no los más conocidos.