Fútbol Nacional

Opinión: Sí, hay dinero sucio en el fútbol

Los personeros de la Unafut y del Comité Ejecutivo de la Fedefútbol se escandalizaron y hasta retractación pidieron al diputado Luis Ramon Carranza por haber dicho en la Comisión de Narcotráfico que no es prudente recibir a algunos dirigentes del futbol, “por cuestionamientos o rumores que se escuchan”.

Está bien que se haya retractado por la mención directa que hizo de la Asociación Deportiva San Carlos, pero es evidente que en el fútbol sí hay al menos fundadas sospechas de capitales de origen desconocido.

Un recuento para los que no leen noticias, empezando por el hecho más reciente: En diciembre pasado una familia de empresarios de Guápiles fue detenida por supuesto de lavado de dinero y estafas. Entre las actividades del grupo estaba un patrocinio económico al Santos y a Cariari. En este último dio el dinero para contratar a importantes figuras de la Primera División.

Año 2014. El mexicano Mohamed Morales adquirió la administración del Santos. Como antecedente, en su país, había dejado en mala situación económica a Tiburones y tuvo una acusación por extorsión de la cantante Belinda. Vino, invirtió $1 millón y se fue meses después alegando problemas financieros. Desde el 2016 está desaparecido tras un extraño episodio al salir de un bar.

Año 2014. Patrick Hundley, estadounidense residente en Garabito, fue detenido por un supuesto fraude contra inversores de Estados Unidos. Era dueño del equipo de Jacó Rays y entre sus planes estaba construir un estadio que incluso se usaría en el Mundial Femenino Sub-17. Tras la detención la franquicia fue vendida.

Año 2019. Se ordena desestimación de una causa penal por legitimación de capitales y otro contra David Patey y Scott Brannon. Según se dio a conocer por la Fiscalía, el expediente estuvo archivado por más de dos años y eso provocó que la investigación no pudiera continuar. Se abrió un proceso contra los fiscales responsables.

Año 2019. Muere asesinado por gatilleros el dirigente de la U Universitarios Marcelo Alonso Torres González, tras un partido de fútbol. Era representante de Con Talla Mundial S. A., sociedad de un grupo de colombianos inversores del equipo celeste. Según las noticias, una banda desarticulada por la Policía estuvo detrás de los dos atentados que sufrió, el segundo mortal.

Año 2009. Un par de sicarios en moto mataron a Adrián Castro, presidente de Puntarenas F. C., en donde le acompañaba Eduardo Li. El tema fue investigado inicialmente como crimen organizado, aunque nunca se supo la verdadera causa.

2004. Unos italianos vendieron la franquicia de Guanacasteca a Minor Vargas, naciendo el equipo de Brujas FC. Campeón en el 2009, desapareció en el 2011 tras el arresto de Vargas, quien purga en Estados Unidos una larga condena por supuestas estafas y lavado de dinero.

En el 2014 murió intoxicado Matteo Quintavalle, quien “compró” jugadores e hizo inversiones llamativas en el fútbol, e igual fue investigado por estafas y otros delitos.

Lo peor. Hay más rumores y sospechas.