Jairo Villegas S.. 19 marzo
Foto: Rafael Pacheco
Foto: Rafael Pacheco

Estas palabras me brotan del corazón, no para ganar clicks sino porque realmente quiero gritarlas.

Están destinadas a aquellos aficionados a Liga Deportiva Alajuelense; si usted no lo es, no importa, bienvenido sea a bordo de estos párrafos inspirados en un equipo de fútbol que pasa por momentos muy difíciles, instantes que posiblemente sus seguidores desean arrancarse de sus vidas.

Fotografía: José Cordero
Fotografía: José Cordero

Sí, porque los aficionados de una de las instituciones más grandes del país han aprendido a sonreír pese a las decepciones, han sabido ser fieles pese a no recibir el mismo trato en el campo de los resultados y toleran día a día los comentarios molestos de algunos de sus rivales debido a que el club de sus amores yace hincado, lejos de recuperar la corona.

Fotografía: José Cordero
Fotografía: José Cordero

Ustedes liguistas tienen derecho a todo; tienen derecho a sufrir, a alzar la voz por la frustración, a llorar por las derrotas, a sentirse tan mal al punto de tener problemas para dormir.

Fotografía: José Cordero
Fotografía: José Cordero

También tienen derecho a exigir resultados a sus jugadores, cambios a su técnico, respuestas a su directiva.

Tienen derecho a pasar domingos amargos por el balompié, a resistir estoicamente los comentarios de las aficiones rivales.

Fotografía: José Cordero
Fotografía: José Cordero

También tienen derecho a seguir amando esos colores, a defender esa camiseta que les ha dado tantas alegrías en el pasado, a ir al estadio aunque teman lo peor y deban salir cabizbajos.

Aficionados de Alajuelense, sepan que en algún momento llegarán las sonrisas, los abrazos, los saltos de alegría... más temprano que tarde podrán correr por la calle ancha ondeando una bandera rojinegra y gritando con orgullo que son los mejores.

Fotografía: José Cordero
Fotografía: José Cordero

Sepan que esos que han vacilado, hecho mofa o fiesta a costa de un león herido, pero no moribundo, no tendrán más remedio que ponerse en pie para reconocer y aplaudir alguna gesta manuda; porque volverán a suceder.

Fotografía: José Cordero
Fotografía: José Cordero

Ustedes son afortunados; sí que lo son. Aunque la sequía de títulos parece gigante, su equipo cumple 100 años.

¿Cuántos habrían deseado ser testigo de ello?

Fotografía: José Cordero
Fotografía: José Cordero

Que nada les apague la ilusión, que nada los haga claudicar, que nada les robe la paz.

Los triunfos en la cancha volverán.

(Documental) Estadio Alejandro Morera Soto: La Catedral del fútbol