José Pablo Alfaro Rojas. 13 septiembre
José Pablo Alfaro, periodista de 'La Nación'.
José Pablo Alfaro, periodista de 'La Nación'.

Valga decir que para un sector de la grada, Andrés Carevic es el ‘gran culpable’ de que la Liga aún no haya conseguido la corona 30. Es evidente que tiene su cuota de responsabilidad, como también le corresponde a los jugadores asumir la suya.

En medio de tanto comentario negativo sobre el entrenador y de los cuestionamientos hacia su librillo (algunos justificables), quisiera decir que hay dos factores que realmente me han sorprendido del técnico en este inicio de campaña.

El primer punto: Logró que el vestuario creyera en su idea y en su método, cuando más se especulaba sobre su salida del equipo.

En la semana en que perdió contra Guadalupe en casa y se corrieron un sinnúmero de rumores sobre su posible salida, la Liga enfrentó a Herediano y sacó la cara por su técnico, al punto de que Jonathan Moya se le acercó a celebrar un gol.

Apareció Leonel Moreira a defender su idea y a decir que “no es predecible” y luego en la cancha se amplió a fondo con actuaciones claves para evitar la caída de su arco.

Cuando parecía tener la “guillotina al cuello”, la Liga empezó a ganar, incluso consiguiendo 12 puntos de manera consecutiva.

Algo hizo bien Carevic en el manejo de grupo. En un vestuario pesado como el rojinegro, el de Saprissa o Herediano, no es sencillo ganarse la credibilidad y menos cuando es precedido por dos tropiezos en fases finales.

El argentino lo consiguió.

El segundo punto realmente no lo esperaba. Pensé que le costaría un mundo reemplazar a Ariel Lassiter (su jugador más influyente en generación de jugadas de gol) y a Allen Guevara y, por el contrario, Carevic se sacó de la manga a sus sustitutos.

Y digo de la manga, porque en su momento se creyó que Dylan Flores asumiría un peso alto en el plantel, cuando en realidad ha quedado debiendo.

Lo llamativo es que Alonso Martínez, un futbolista que estuvo a prueba hasta el final de la pretemporada, acabó por hacerse un lugar en el once de manera sorpresiva y con buenos réditos para la Liga, como también lo consiguió Barlon Sequeira. Básicamente, Carevic reinventó el mediocampo rojinegro.

Claramente, el gran desafío de la Liga (y de Carevic) será la fase final, pero no es nada sencillo levantarse.