Steven Oviedo. 7 noviembre
Wálter Centeno festejó el pase a la final del Deportivo Saprissa en la Liga Concacaf. Foto: Rafael Pacheco
Wálter Centeno festejó el pase a la final del Deportivo Saprissa en la Liga Concacaf. Foto: Rafael Pacheco

Como por arte de magia la Liga Concacaf dejó de ser un torneo malísimo, de bajo nivel y sin ninguna importancia, para pasar a ser una competencia importante a nivel internacional y con un valor digno de luchar a muerte por el trofeo.

Ese cambio se debe a que el Saprissa está a un paso de levantar el trofeo, pero cuando Herediano se proclamó campeón en casa del Motagua, en lugar de recibir elogios, fue víctima de burlas.

Los heredianos festejaron, con todo su derecho, su primer título internacional en 98 años de historia, pero muchos aficionados de otros equipos se encargaron de bajarle el piso a un torneo que hoy mágicamente tomó trascendencia para la afición más grande del país.

Inclusive, al Santos de Guápiles no se le dio el valor por haber llegado a la final y los santistas no tuvieron que meter un gol al minuto 93 para instalarse en la serie por el cetro; lo hicieron con solvencia, con categoría y sin tantas dificultades como las que ha vivido el Saprissa.

Herediano tiene en sus vitrinas este trofeo, Alajuelense jugó este torneo y en la primera ronda se fue para la casa y Saprissa casi queda eliminado.

Dice Wálter Centeno que este jueves “es un día especial para cortar la racha de 14 años sin ganar un título internacional” y tiene razón.

Saprissa debe afrontarlo así, como un torneo importante, así lo es. No obstante, no es más importante solo por la presencia de los morados, es un torneo que los ticos tienen que pelear.

Si bien es cierto Herediano no ganó la Liga de Campeones de la Concacaf, ganó el torneo en el que le tocó participar y hasta hoy es el único de los equipos nacionales en ser el mejor de Liga Concacaf.

El tico es muy dado a exaltar solo las cosas que le favorecen y desprestigiar las que le afectan. Ojalá Saprissa gane la Liga Concacaf ante Motagua y no reciba las mismas mofas de las que fue víctima hace un año el equipo de Jafet Soto.