Por: Daniel Jiménez.   14 marzo

¿Realmente Jonathan McDonald necesita tanta campaña y autobombo para estar en el Mundial? El jugador tiene el beneplácito de gran parte de la prensa deportiva y también de su club, en el que incluso Fernando Ocampo, presidente rojinegro, publicó en Twitter por qué debía ser tomado en cuenta para la Selección.

Este tema genera mucho debate y hay que ser conscientes de aspectos claves que analizaremos uno a uno.

Jonathan McDonald ha marcado 12 goles en el Clausura 2018. Foto: José Cordero
Jonathan McDonald ha marcado 12 goles en el Clausura 2018. Foto: José Cordero

Primero: el Macho no lo ha tenido en el grupo de la Tricolor. Desde que Ramírez asumió la Nacional, se han disputado 14 fechas FIFA y McDonald no ha estado en ninguna. El no ser llamado antes le resta puntos al ariete. Si bien el estratega lo dirigió en Alajuelense, la Nacional es otra cosa.

Como bien lo dijo Christian Bolaños, en la Sele hay un derecho de piso y hay jugadores que sí estuvieron en esas convocatorias y en microciclos de trabajo, por lo tanto deben de tener más oportunidad que McDonald.

Por ejemplo: Ariel Rodríguez estuvo en ocho llamados en fechas FIFA, mientras David Ramírez en tres. En este punto, ambos atacantes aventajan al manudo.

Otro aspecto que considero es que Yendrick Ruiz es un futbolista que podría marcar más diferencia por sus cualidades. No hay un futbolista en el país con las características de Yendrick, quien podría darle un respiro al seleccionador nacional en algún momento de apremio en la Copa del Mundo.

(Video) Jonathan McDonald: 'Yo hago mi trabajo en la cancha, ahora hay que darle el espacio al profesor don Óscar (Ramírez)'

Ruiz estuvo en dos convocatorias y si bien tiene cuatro goles menos que Mac en el Clausura, el rojiamarillo tiene más recursos y sabe qué hacer con el balón en sus pies. Elude la polémica y hace alarde de su madurez.

Además, hay un aspecto que no hay que olvidar, Ramírez vivió en carne propia como McDonald estropeó momentos vitales para su carrera como por ejemplo la expulsión en la final nacional cuando Saprissa levantó su ansiado título 30 o la expulsión en la semifinal de Concacaf frente al Toluca de México.

El manejo de emociones en el campo es algo en lo que McDonald debe trabajar y aún no ha conseguido. Recuerdo el incidente de tirarle un taco a Andrés Imperiale en una nueva final perdida en el Morera Soto.

Ni qué decir su actitud en la cuadrangular de Los 90 minutos por la vida cuando se suponía era “otro jugador” en la que se increpó con jugadores del Saprissa. Incluso, su accionar con el delantero de Grecia Allan Alemán, cuando este solo festejaba una anotación y el erizo le hizo un berrinche. ¿Esas actitudes son de un mundialista o de un jugador que dice haber cambiado?

Pero no solo eso, McDonald provoca juego brusco que muchos árbitros a nivel nacional dejan pasar, pero los silbateros internacionales y el uso del video podrían dejarlo en evidencia y generar problemas.

Por último, el fútbol internacional le ha costado. Cuando todos los reflectores están sobre él, suele no sacar su mejor versión, esa que sí tiene en el medio local a la hora de tirar penales o marcar sus goles.

Pasó sin pena ni gloria en el Kalmar de Suecia en el 2012 y 2103, y con la Liga marcó nueve goles en 24 partidos de Concacaf.

El ritmo internacional le cuesta. Prueba de ello es que con el Kalmar solo concretó cinco goles en 54 partidos.

Este jueves podría estar en la lista del Macho para juegos amistosos ante Escocia y Túnez, pero por lo antes expuesto no debe ir a Rusia 2018.