Fiorella Masís.   24 enero

Si de golpes bajos se trata, el inminente fichaje de Leonel Moreira en Alajuelense le duele más a los manudos que a los florenses.

El 19 de mayo de 2015 Leonel Moreira tapó un penal e impidió que la Liga consiguiera su corona número 30. Fotografia Jose Cordero

Ya lo sabemos, en el fútbol moderno y de antaño es normal ver a un jugador ponerse la camiseta del archirrival. Ni es el primer caso ni será el último, pero trae consigo algo más.

Leonel Moreira es o será una contratación acertada de la Liga, pero sobre todo urgente, si se quiere hasta ‘apaga incendios’. Ahí está el detalle, como diría un personaje.

Desde la acera rojiamarilla duele. Lo confirman comentarios de aficionados que aunque lo lamentan, también se dicen tranquilos porque su portería está bien cubierta.

Dejarse a Moreira sería algo así como gula, mientras del otro lado está el club necesitado.

En la Liga también duele, pero de otra forma. ¿Es un buen fichaje? Claro.

Por eso es un asunto de sentimientos encontrados, porque los seguidores piden otro arquero, con toda razón. Sin embargo, duele, porque deben recurrir a uno formado por el vecino, uno con el que recientemente la rivalidad crece y crece.

Un futbolista identificado 100% como rojiamarillo, cercano a Jafet Soto y querido en Heredia.

Se llevan un portero que en dos ocasiones les impidió celebrar la ansiada 30. Incluso, en el Verano 2015 fue artífice al taparle un penal a Johan Venegas que hubiera significado la corona rojinegra.

Hace poco era inimaginable que ese portero podía solucionar los problemas que hasta no han sido resueltos por uno formado en Alajuela.

El arquero del que nunca pensaron iban a necesitar, aparece como salvavidas ante los intentos fallidos por consolidar el suyo.

La Liga puso sus fichas en Adonis Pineda, pero al joven lo traicionó la mente y la apuesta llegó a su límite.

La fila de candidatos es corta en Alajuelense después de Patrick Pemberton. Es evidente que Mauricio Vargas no cuenta con el respaldo del que en algún momento gozó Pineda.

Duele porque en la Liga los arqueros normalmente eran punto alto. No permiten decir lo contrario las actuaciones de Pemberton, y más atrás, Álvaro Mesén y Ricardo González.

Agustín Lleida dio el brazo a torcer, buscó portero en varios lugares, porque así lo manda la necesidad. Y en un mercado tan corto, este florense es un acierto.

Leonel se unirá a José Miguel Cubero y Júnior Díaz como jugadores conocidos por sus colores rojiamarillos que se pusieron la camiseta de la Liga.

La interrogante y el reto para Alajuelense seguirán siendo los mismos: ¿por qué es tan difícil consolidar un arquero?