Amado Hidalgo.   6 noviembre

La sinceridad de Alex López desató un polvorín en Costa Rica. Dijo que al fútbol de su país se le ve acá por debajo del hombro y que en este momento no existe tanta diferencia.

Para mí, se equivocó. No por equiparar niveles, hoy muy parecidos. Sino en cuanto al menosprecio. Al contrario: les tenemos un respeto grande, que a veces hasta llega al temor.

Cuando la Selección tica va a Honduras, nunca viaja con el presupuesto de una victoria en la maleta del regreso. Acá nos cuesta mucho y casi todos los juegos son sufridos, como el empate que nos dio la cabeza de Waston en la anterior eliminatoria.

En realidad habló del fútbol de los dos países, no de los equipos. Pero en ese campo también estamos parejos en los últimos años. En las dos finales de la Liga Concacaf jugaron hondureños contra ticos (Santos y Herediano, contra Olimpia y Motagua, con una victoria para cada país), y ahora se acerca la tercera entre ambas naciones.

Saprissa y Alajuelense han fichado a muchos catrachos y casi ninguno quedó a deber. Grandes futbolistas, desde los tiempos de Dolmo Flores, Nahaman González, pasando por Amado Guevara, Jerry Bengston, Rubilio Castillo, Róger Rojas y el mismo Alex López.

Los heredianos, por supuesto, no pueden olvidar a Nicolás Suazo. Una lista de más de 40 jugadores, todos de buenos recuerdos. Costa Rica, en cambio, no ha aportado casi ningún futbolista de élite en el fútbol catracho.

Aunque el tema de López fue sobredimensionado, sí hay algunos -pocos por dicha- que movidos por sus intereses denostan a los futbolistas del área. Kurt Morsink, representante de jugadores, es uno de ellos.

Recientemente, en declaraciones a la página Futbol Centroamérica, dijo: “Yo creo que en el fútbol de Costa Rica pasó algo que es muy malo para el fútbol tico, empezaron a llegar muchos jugadores hondureños y panameños, y estamos tirando abajo a Costa Rica, tenemos que darnos cuenta que estamos por encima de esos países futbolísticamente”.

Seguramente el señor Morsink estaba pensando más en su negocio que en el verdadero aporte de los jugadores de ambas naciones en suelo tico.

Los prefiero por encima de muchos argentinos, uruguayos, brasileños, serbios, españoles, que han venido como auténticos paquetazos, con su acentito como única carta de presentación.