Antonio Alfaro. 21 julio
1. Olvídese del VAR.

El sistema de video utilizado en 335 jugadas durante el Mundial, resulta más costoso que útil para campeonatos como el tico. Salvó a la Sele de un penal fingido por Neymar y permitió la sorpresa coreana en el adiós prematuro de Alemania, entre muchas oportunas intervenciones, pero implementarlo supera el millón de dólares, además de otros costos permanentes. Cuando Costa Rica tenga el dinero para cámaras en todos los estadios, fibra óptica que garantice el sistema de transmisión inmediato de imágenes y la capacidad de duplicar el arsenal de árbitros, mejor invierte en 12 canchas decentes, iluminación en todos los estadios y el desarrollo de su liga menor. Aunque no me disgustó el VAR, por ahora puedo vivir con el error arbitral.

El VAR impidió que Neymar se saliera con las suyas ante Costa Rica, pero dado el alto precio del sistema es un disparate pensarlo en el fútbol nacional. Fotografía: AFP / CHRISTOPHE SIMON
El VAR impidió que Neymar se saliera con las suyas ante Costa Rica, pero dado el alto precio del sistema es un disparate pensarlo en el fútbol nacional. Fotografía: AFP / CHRISTOPHE SIMON
2. Eche mano a la sicología de bolsillo

En lugar de arrastrar la desazón por la Sele, asuma un borrón y cuenta nueva. El campeonato nacional viene repleto de jóvenes jugadores, como Jimmy Marín, Luis Hernández, Pablo Arboine y medio Carmelita, candidatos a levantar la mano en el relevo generacional rumbo a Catar 2022. No hay de otra. Basta revisar la edad que tendrán los actuales seleccionados ticos en el próximo Mundial: Celso, 34; Bryan Ruiz, 36; Pipo González, 34... Si la transición es obligatoria, por qué no, también grata, con la aparición de nuevas figuras, que acompañen a Oviedo (32 años en Catar), Yeltsin (30), Joel (30) y a alguno que otro de los “veteranos” de mejor rendimiento.

Es el momento para que jugadores como el volante herediano Jimmy Marín tomen la palabra (y la pelota) en el campeonato nacional como lo hacen en la Selección Olímpica. Foto: Alonso Tenorio
Es el momento para que jugadores como el volante herediano Jimmy Marín tomen la palabra (y la pelota) en el campeonato nacional como lo hacen en la Selección Olímpica. Foto: Alonso Tenorio
3. No apague la velita

Si a su equipo le falta brillo en el arranque, recuerde que el cuarto lugar tendrá 22 fechas para preparar el asalto a los pronósticos. Las cuadrangulares —que en paz descansen— dificultaban la coronación del equipo más débil, pero el regreso al sistema de semifinales y final permite que cuatro partidos de inspiración decidan el título (para bien y para mal). Puede resultar emocionante, aunque injusto. Estamos claros.

Con el sistema venidero de campeonato, a Alajuelense le habría alcanzado el rendimiento mostrado en el final del campeonato anterior para pelear por el título. Foto: Mayela López
Con el sistema venidero de campeonato, a Alajuelense le habría alcanzado el rendimiento mostrado en el final del campeonato anterior para pelear por el título. Foto: Mayela López
4. No guarde abstinencia futbolera

Si usted, como muchos, considera una grosería la llegada del torneo a una semana del Mundial, sin tiempo para olvidar el juego belga, la potencia de Mbappé y la técnica de Modric, basta con un ejercicio de honestidad. En el fondo, si llegó a este cuarto punto, debe aceptarse como aficionado al fútbol, incluso al costarricense, al “campeonato de bola”, como dicen muchos, algunos con humor, otros tantos con menosprecio. Usted —en todo caso— es sin duda un fiebre y como tal se sentará a disfrutar el torneo. Admítalo. A quién va a engañar a estas alturas de esta nota. ¿O guardará cuatro años de abstinencia futbolera? Tendría, además, que privarse del fútbol tico de por vida, pues nunca estará a la altura de las grandes estrellas. Si los partidos no terminan de llenarle la vista, complemente pronto con la Liga Premier de Inglaterra, a partir del 10 agosto; la española, a partir del 18; la Italiana, con el estreno de Cristiano, a partir del 19.

No es el Mundial, pero equipos como Santos suelen animar el campeonato nacional dándole pelea a cualquiera en uno de sus mejores días. Fotografia: John Durán
No es el Mundial, pero equipos como Santos suelen animar el campeonato nacional dándole pelea a cualquiera en uno de sus mejores días. Fotografia: John Durán
5. Los favoritos no tienen garantías

El tradicional sondeo de La Nación, que recoge el criterio de casi 50 periodistas deportivos, no ve a Saprissa como bicampeón, pasa la estafeta de favorito a Herediano y mantiene a la Liga en el tercer lugar. Sin embargo, no es tan claro el panorama. La Liga de los fogueos no podría aspirar a mucho, pero la que cerró el campeonato anterior tiene oportunidad de pelear el título. Saprissa salía silbado a mitad de temporada, pero fue capaz de sacar su casta. Herediano tiene todo para comandar, pero debe vencer sus inexplicables titubeos en los desenlaces y ajustarse al nuevo técnico. Si añadimos la batalla por colarse en semifinales de equipos como Santos, Pérez Zeledón, Grecia y Cartaginés, nos vamos a entretener.

El reforzado Herediano mantiene su capacidad para disimular como nadie las bajas por lesión o suspensión. Nada le garantiza, sin embargo, quedarse con el título. Foto: Melissa Fernández
El reforzado Herediano mantiene su capacidad para disimular como nadie las bajas por lesión o suspensión. Nada le garantiza, sin embargo, quedarse con el título. Foto: Melissa Fernández