Roberto García H.. 9 noviembre, 2019
Cuentan que el expresidente morado Enrique Artiñano pronosticó, mucho antes de que ocurriera, la llegada de Keylor Navas a lo más alto del fútbol mundial. Fotografía: FRANCK FIFE / AFP
Cuentan que el expresidente morado Enrique Artiñano pronosticó, mucho antes de que ocurriera, la llegada de Keylor Navas a lo más alto del fútbol mundial. Fotografía: FRANCK FIFE / AFP

La atinada sugerencia de Jacques Sagot de llevar a Marco Antonio Rojas Porras a la Galería Costarricense del Deporte, formulada con sólidos argumentos en su columna del lunes, da pie para respaldar tan noble propósito y, a la vez, hablar del desafío que históricamente ha significado la portería del Saprissa para todos los valientes que han ocupado el puesto desde el ascenso morado a la primera división, en 1949.

De Rodolfo Cholo Sanabria a Keylor Navas, custodiaron esa meta grandes figuras que perviven en las crónicas, fotografías e imágenes cinematográficas y televisivas que certifican sus galardones. A riesgo de ignorar el mérito que cabe a otros que se han plantado en esa raya blanca, similar a la línea de sentencia ante un pelotón de fusilamiento, menciono a ocho que vi jugar y colmaron mis expectativas: Mario Pérez, Felipe Induni, Rodolfo Umaña, Juan Gutiérrez, Marco Antonio Rojas, Erick Lonis, José Francisco Porras y, por supuesto, Keylor Navas.

Flaco Pérez era extraordinario, valiente en salidas suicidas a los pies de los delanteros. De Induni recuerdo su presencia, su resorte y agilidad. Rodolfo Umaña era un arquero legendario, enigmático, elegante; su espigada figura llenaba el espacio y hacía ver la meta como un reducto casi inexpugnable. Juan Gutiérrez fue traído de Barrio México y alcanzó en Saprissa un sólido prestigio que lo llevó, como a casi todos ellos, a la Selección Nacional. Marco Antonio Rojas sigue dando cátedra con su verbo fluido, valiente y bien documentado. Busquen en Youtube sus tapadas electrizantes. Erick Lonis también fue figura de primer orden. Su liderazgo continúa incólume en la legión morada, en la afición y, digan lo que digan, en la opinión pública. José Francisco Porras tomó la brasa de relevar a Lonis y transmutó suplencia en estrellato. De Keylor, ni qué decir. Sé por fuentes fidedignas que Enrique Artiñano, exjerarca morado, anticipó en los inicios de Navas que aquel novato se convertiría en el guardameta del Real Madrid. Por supuesto, muchos se rieron de semejante vaticinio, y ya ven…

Incurro quizás en el pecado de las omisiones. Pérez, Induni, Umaña, Gutiérrez, Rojas, Lonis, Porras y Navas son mis referentes. Usted tendrá sus preferidos, claro está. Pero, para mí, ocho son suficientes.