Amado Hidalgo. 20 agosto

Jafet Soto puede decir que la investigación de La Nación fue hecha con impericia, sin fundamentos o por inexpertos. Pero ya es otra cosa cuando sugiere que como no pueden competirle al Club Sport Herediano, “deben ensuciarte”.

Eso presupone que dos periodistas y un medio de comunicación han entregado su conciencia y espacio, para que dirigentes (quienes son los que compiten por medio de sus equipos) ensucien al equipo rojiamarillo.

Pero, más grave aún, que un Comité de Ética de la Fedefutbol también se ha prestado a ese juego macabro, en el que la única consigna es enlodar a un equipo por ser tan ganador.

Habría que agregarle a la misma UNAFUT, que aun con su postura diplomática, señaló que “hubo actuaciones de personas físicas y jurídicas distintas a los clubes afiliados que son objeto de investigación a nivel federativo…” y que “UNAFUT no es competente para conocer eventuales faltas cometidas por dirigentes, administradores o personal técnico, de los clubes o entidades administradoras de los clubes afiliados”.

O sea, esa entidad ni ha investigado ni ha liberado de responsabilidad a Fuerza Herediana, a Orlando Moreira, Jafet Soto ni a su sociedad, Lajaf, que tiene una importante intervención en el manejo económico de los dineros ingresados por la actividad futbolística del “Team”.

Cada vez que escribo o hablo del Club Sport Herediano, el equipo, lo hago con mucho respeto y reconocimiento. El mismo que me merecen futbolistas de la talla de Esteban Granados, Randall Azofeifa, Yendrick Ruiz, para citar solo algunos nombres. Y casi siempre lo pongo como favorito a todo, dada su estirpe ganadora de la última década.

Nada tiene que ver una cosa con otra. Lo que hemos cuestionado son las actuaciones, no deportivas, de algunos de sus dirigentes. Desde la Asociación, que ha hecho concesiones, hasta algunos miembros de Fuerza Herediana y el propio Jafet, que es demasiado vivo como para no saber lo que se puede y no se debe hacer.

Ni Antonio Alfaro ni yo queremos ensuciar al Herediano. Si ayudar a que el futbol sea transparente y no se precipite por caminos incontrolables a futuro. Como he mencionado, los tribunales de justicia serán los que le permitirán a Jafet gritar las verdades que dice llevar en “el buche”.