Daniel Jiménez, Cristian Brenes.   16 mayo

En el fútbol y en las palabras, los dos demostraron su estilo.

Luego de perder la final, Wálter Centeno lanzó declaraciones cortas pero fuertes, minimizando lo hecho por su rival. Luis Marín, por el contrario, defendió su idea y destacó a su contrincante.

Luis Marín regresó este jueves al Estadio Carlos Ugalde, donde el miércoles en la noche alzó su primer cetro como técnico. Fotografía José Cordero

"La verdad que nosotros no anotamos las opciones. Creo que hicimos un gran cierre. Yo tenía tiempo de no ver a un perdedor que juegue mejor que el campeón; tenía tiempos”, dijo el técnico morado a Tigo Sports.

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Horas después, Marín reaccionó a las declaraciones de su rival. Lo hizo tranquilo, sin siquiera mostrar sorpresa, molestia, ironía ni mofa.

“A veces no se sabe qué es jugar mejor o peor”, empezó diciendo para introducir su explicación respecto al tema del momento: ¿es mejor jugar “bonito” o “feo”?

“El tema es que hay fórmulas diferentes. Ellos (Saprissa) tienen un estilo muy definido, claro. Hay material, él tiene un material, yo tengo otro y usted como técnico puede tener una idea, pero si su material humano es más fuerte en algo, usted tiene que potenciar eso con su idea”, agregó.

Aunque a muchos no les guste que la defensa esté por encima del ataque, Marín insiste en que el material humano también determina la receta.

"Él tiene un material importante para hacer el fútbol que él desarrolla, yo tengo otro material y con las armas que tengamos cada uno es que tenemos que asumir los retos".

Marín reconoce que los morados tuvieron más la pelota, e incluso que jugaron bonito, pero destaca que eso solo es una parte del fútbol.

“(...) presionar, hacer bloques compactos y cortos y saber defenderse es otro valor muy importante en el fútbol. Las dos tienen su valor, su trabajo, las dos son muy importantes, entonces no quiere decir que una es mejor que otra, en este momento a nosotros nos resultó y nos alcanzó para ser campeones, eso es lo importante. El campeón está ahí”, añadió.

Fiel a su personalidad, Marín evitó polémicas o contraatacar a su colega y excompañero de Selección Nacional.

“Por supuesto que me encanta el fútbol de pie a pie, asociado, pero a veces no se puede hacer, hay que tratar de mostrar equilibrio en eso”.

Con pocas horas de sueño, el técnico campeón nacional repasó su temporada desde el momento en que llegó al club sancarleño hasta la noche que lo llevó al triunfo.

“Dios hace las cosas por algún motivo, las cosas se dieron por algún motivo y es este, tenía que venir aquí, asumir el reto y quedar en la historia del club. Quedamos como el grupo que por primera vez hizo a San Carlos campeón”.

Necesitó menos de seis meses para construir un cetro que quedará en la mente de los norteños. De su estilo, elaborado a partir de las enseñanzas con Jorge Luis Pinto y Óscar Ramírez, se seguirá hablando.

“Nos hubiera gustado tener mayor posesión de pelota, nos costó en eso, pero había que afinar la parte estratégica, defensiva, de cerrar espacios, y no dar tranquilidad al rival”.

El mensaje de su mentor. Una de las primeras felicitaciones que recibió Marín tras el pitazo final en el Carlos Ugalde fue de Óscar Ramírez.

Uno de los responsables en su formación como técnico le envió un mensaje mediante WhatsApp.

“Felicidades, muy bien y que las finales son así, son duras”, comentó Marín sobre lo escrito por el Macho.

La buena relación entre aprendiz y maestro ha sido evidente, no solo durante su época como cuerpo técnico en la Selección Nacional, sino también después.

Incluso, fue Ramírez quien lo, recomendó para el banquillo de San Carlos, en enero de este año.