Juan Diego Villarreal. 20 noviembre
Luis Marín, técnico de San Carlos. Foto: Rafael Pacheco
Luis Marín, técnico de San Carlos. Foto: Rafael Pacheco

¿En qué deben mejorar para las semifinales?

Debemos retomar esa senda, de no regalar cosas, porque así tomamos confianza en los partidos. Hemos sido insconstantes durante todo el torneo, que nos han costado algunos partidos como hoy, que damos penales o nos hacen goles de cabeza y eso genera desconfianza. Ahora debemos olvidar este mal momento que tuvimos hoy en la primera parte y enfocarnos en que el equipo lo tiene ahí y debemos sacarlo a relucir.

¿Cuál será el San Carlos que veremos ante la Liga?

Llegamos bien, estamos adentro, estamos motivados. Le agradezco a la afición, era ingrato irnos con una descalificación. Veremos un San Carlos que peleará el campeonato con mucha humildad, no somos los favoritos, los favoritos son los otros. Tendremos una actitud de salir a buscar el partido y dar la lucha hasta el final. Favorito Alajuelense, porque ha sido el mejor equipo del campeonato, más constante y ha hecho mejor las cosas, pero vamos a dar la pelea. Es el San Carlos que queremos presentar.

¿Qué les faltó para clasificar con más tranquilidad?

No fuimos sólidos, lo reconozco y eso me ocupará de aquí al domingo, recuperar esa parte futbolística, que la tenemos ahí pero hay que demostrarlo. Esperamos a una Liga fuerte, sólida, con jugadores de mucha experiencia, con grandes jugadores y un buen técnico. No vamos a engañar a nadie, ha sido el equipo más completo del campeonato.

¿Cuál es la realidad de su equipo?

El de los segundos 45 minutos ante Guadalupe, el que jugó contra Alajuelense el partido anterior. Hemos sido inconstantes durante todo el torneo, por múltiples razones, pero este equipo tiene lo que ha mostrado en los mejores partidos que hemos jugado. Tenemos que rescatar eso para la serie, si queremos pelear un campeonato.

¿Le afectó el parón del torneo?

No es lo ideal para nadie, pero no es una excusa porque todos los equipos estaban igual. Nos afectó porque con el golpe anímico que tuvimos ante Alajuelense, tuvimos que parar tres semanas y enfrió todo.