Fanny Tayver Marín. 30 enero
Luis Diego Arnáez afirma que a partir de la otra semana, la Liga se verá más fuerte, porque estará el equipo casi completo de nuevo. Fotografía: José Cordero
Luis Diego Arnáez afirma que a partir de la otra semana, la Liga se verá más fuerte, porque estará el equipo casi completo de nuevo. Fotografía: José Cordero

Luis Diego Arnáez está tranquilo. Desde la noche del lunes sabía que había altas probabilidades de que dejara de ser el técnico de Liga Deportiva Alajuelense, así que la noticia como tal no lo tomó por sorpresa.

A los liguistas les dice que hizo lo mejor que pudo desde el momento en el que asumió las riendas del club, tras la salida de Nicolás dos Santos y hasta el domingo pasado en Limón.

No está enojado, mucho menos molesto. Él más que nadie sabe que los técnicos viven de resultados y que la obligación por el título en el año del centenario aumenta los niveles de presión.

Deja la dirección técnica del club de sus amores, donde es considerado uno de los ídolos y asegura que desde que le rescindieron el contrato, de forma automática se convirtió en un aficionado más, en uno de los liguistas que confía ahora en Hernán Torres para que Alajuelense rompa la sequía y consiga ese anhelado título por los erizos.

Y en caso de ser necesario y que la Liga tenga que echar mano de él a futuro, está dispuesto a regresar.

“Cuando un equipo no está teniendo los resultados que todo el mundo espera, es una situación estresante, pero ya uno en esto del fútbol tiene que estar acostumbrado. No ha sido tan extraño, tal vez el periodo ese en el que se reunió la Junta Directiva el lunes en la noche y la noche del martes que me comunicaron, queda uno en esa zozobra y durante el transcurso del día la gente preguntándole a uno que si ya sabía algo, pero al final se definió con mi salida del equipo y no queda nada más que aceptarlo”, mencionó el Flaco.

— ¿Se siente tranquilo por el trabajo que hizo desde el momento en el que asumió al equipo?

Pues sí, pero le queda a uno un sinsabor porque en este torneo hubo varias situaciones que nos afectaron y el trabajo que se venía haciendo en los torneos anteriores fue bastante bueno, con un equipo bastante ofensivo y que jugaba bien y dejaba jugar a los otros equipos.

Por eso los partidos de nosotros eran muy atractivos, por lo que hacíamos nosotros y por lo que hacía el rival contra nosotros también.

En este torneo, esa fue la diferencia, tal vez por los cambios y las variantes en la alineación, muchas veces obligados y no se observó ese juego fluido que la gente venía observando, de buena coordinación y de mucho control de pelota y no se obtuvieron los resultados esperados.

— ¿Se siente triste por cerrar este ciclo o con algún resentimiento por la decisión que es normal en el fútbol, pero que tampoco es fácil?

Lo que tengo es un sentimiento de frustración porque en este torneo ya íbamos a tener más tiempo de trabajo con todo el grupo, se reforzó el grupo aún más y no habíamos podido tener a todo el grupo completo para armar el equipo que toda la gente quiere y es esa frustración porque teníamos que aguantar este lapso en el que los jugadores estaban en la Selección y que se recuperaran algunos, que ya por ejemplo (Christopher) Meneses se había recuperado y venían otros en un proceso y ya (Henry) Figueroa estaba jugando por fin, entonces el equipo iba a levantar su rendimiento.

Es un poco de frustración por no haber podido mantener un buen nivel en estos primeros partidos.

— ¿Cuál fue su legado a la Liga en esta etapa, porque los jugadores se sentían cómodos y muchos coinciden en que retomaron las ganas de ganar?

Yo pienso que el equipo volvió a creer que es posible quedar campeón, que con un buen juego ellos pueden buscar el campeonato, porque tenían dos o tres torneos en los que no se llegaba a instancias finales y entonces creo que los jugadores piensan que sí pueden llegar al campeonato, en el torneo pasado lo vivieron.

Nos faltó muy poco, tal vez un poco de fortuna, algunos detalles ahí, pero nos faltó muy poco para llegar a la gran final.

— ¿Ahora qué hará?

Vamos a esperar alguna posibilidad de trabajo interesante. Y espero que al equipo le vaya bien de ahora en adelante, porque cuando vienen cambios hay un margen de tolerancia de los aficionados hacia los resultados y espero que en ese margen los muchachos ganen confianza y se monten en una buena racha que los consolide.

— Mucho se ha hablado de la forma en la que usted se da cuenta de la destitución, ¿se siente molesto o qué le explicaron?

En realidad no estoy molesto por eso porque era la normal. Uno entiende que ustedes los periodistas están atentos a todas las situaciones y se mencionaba, había rumores y yo me doy cuenta porque ustedes tiran la noticia primero, pero oficialmente Liga Deportiva Alajuelense no había anunciado nada.

Si el club anuncia la llegada de Hernán Torres sin hablar conmigo, sí me hubiera molestado, pero antes de que saliera la noticia me habían convocado a una reunión y en el transcurso de que yo voy a la reunión es cuando sale la noticia.

— ¿Cuánto lo llena la reacción del liguismo, porque muchos le dan las gracias por el trabajo que ejerció desde aquella cuadrangular hasta el domingo en Limón y lo siguen viendo como el ídolo que jugó y que los dirigió por segunda vez?

Es que tal vez muchas personas piensan que la reacción que tuvo la gente en el partido contra San Carlos, que pedían mi salida, que gritaban, que decían de todo, era una reacción que se mantendría todo el tiempo, pero no. Era una reacción producto de una derrota y la gente quiere ganar, quiere ver al equipo ganar.

Pero yo siento que todo el mundo entiende que nosotros estábamos haciendo nuestro mejor esfuerzo, había atenuantes, pero ahora hay una presión muy grande sobre la dirigencia, los jugadores y cuerpo técnico por hacer un muy buen campeonato.

La gente quiere eso, entonces me llena de satisfacción, porque reconocen que el trabajo que se hizo fue bueno y también reconocen que hubo atenuantes que influyeron en eso.

— Si la Liga en algún momento lo vuelve a llamar, ¿usted qué dice?

Uno ha pasado tanto tiempo en la institución que no habría mucho quÉ pensar. Si Alajuelense vuelve a necesitar de mí, estaría anuente a regresar. A veces lo que te hace aferrarte más a una equipo no son los títulos, sino las decepciones, porque ahí es donde se ve quién es quién.

Ahora se juntaron muchos factores en muy corto tiempo que no nos permitieron tener un buen rendimiento y algunos se escaparon a nuestro control, pero la gente entiende que esas cosas pasaron y atentaron contra el buen rendimiento del equipo en este torneo.

— Al dejar de ser técnico, ¿vuelve a sentirse un aficionado de Alajuelense?

Ahora vuelvo a ser un aficionado de la institución, al igual que todos los que están deseando que al equipo le vaya bien. Yo siento que el equipo va a levantar, ya van a regresar los jugadores que están en la Selección; (Marco) Ureña ya tendrá un par de semanas más de trabajo. Los dirigentes confían en que el pase de Esteban Alvarado llegue en los próximos días y ya la planilla va a estar completa.

Alex (López) ya está entrenando y probablemente tenga una semana más y se evaluará si está para regresar. (Christopher) Meneses regresó ya; (José) Salvatierra cumplió la sanción y está entrenando con el equipo, probablemente en febrero ya entrene normalmente con el plantel.

En este mes ya la Liga va a tener muy fuertes todas sus líneas y en este momento los que no venían teniendo mucha participación han jugado y eso hace que con más minutos encima, sea un plantel más completo.

— Antes de lo que fue esta segunda etapa como entrenador de la Liga siempre veía los partidos del equipo y si lo hacía, ¿lo volverá a hacer ahora?

SÍ, lo hacía y lo seguiré haciendo, veo prácticamente todos los partidos que puedo. Vea que incluso este miércoles vi a Alonso Martínez hacer un gol, un muchacho al que en el torneo pasado le dimos minutos, es un jugador muy rápido, es ficha de la Liga y a futuro será un jugador importante de Alajuelense.

— ¿Qué ganó usted en estos meses al frente de Alajuelense?

En el momento en el que yo tomé la Liga no estaba tan mal. Mucha gente lo pinta como que Alajuelense estaba en la calle y no era así, aunque eso pues me tira para arriba a mí, pero en realidad, el equipo no estaba tan mal, había clasificado, cosa que no había logrado en los últimos años y elevamos el rendimiento.

Eso es una gran satisfacción y sobre todo, de cosas técnico – tácticas que nosotros hicimos, que nos dieron muy buen resultado y que también dieron de qué hablar, tal vez porque la gente vio como que estábamos haciendo algo nuevo.

Yo siempre lo he dicho, uno tiene que ir con la corriente, pero uno tiene que tener creatividad e intentar algo que pueda aportarle al fútbol, como lo intentamos hacer con el tema de los tres delanteros.

— ¿Al estar dirigiendo a Alajuelense sintió que otros entrenadores querían estar ahí en su puesto?

Es parte de lo que aprendí durante toda esta etapa dirigiendo en Primera División, disfruté mucho enfrentar a colegas que jugaron en mi época, reencontrarme con ellos, pero ahora dirigiendo equipos, o excompañeros en el banquillo y eso lo llena a uno de alegría, encontrar amigos dirigiendo.

Hay cuestiones de ética y es que se aprende tanto de las cosas buenas como de las malas. Hay cuestiones de ética que uno siente que algunos manejan bien y uno aprende. Otros no lo manejan bien.

En algún momento pude haber salido yo a la prensa a responder cuestiones de esas, pero sería ponerse al mismo nivel.

Las cosas a veces caen por su propio peso y yo por ejemplo nunca usaría la conferencia de prensa de la institución en la que trabajo para promocionarme intentando que otra me contrate. Son cuestiones de ética y de formas diferentes. Yo he aprendido de algunas personas que nos han enseñado eso en el fútbol y de los jugadores también se aprende cada día y siempre intentamos sacar lo mejor de cada uno de ellos.

El Flaco hace un recuento de su legado tras los últimos ocho meses
“Cuando la gente pide la salida de uno por un resultado en el momento, probablemente después lo piensan mejor y razonan todo lo que pasó en ese juego, pero es parte del amor que tiene la gente por el equipo. Si yo respondo y discuto, es una muestra de que no soporto la presión y quien asume la dirección técnica de la Liga tiene que lidiar con eso”.
“En este tiempo para uno siempre es un aprendizaje y siempre se viven situaciones nuevas. Trabajar con estos muchachos me significó bastante porque muchos venían siendo criticados, con un rendimiento que a la gente no le gustaba y muchos de ellos recuperaron su nivel y volvieron a ser los jugadores que habían sido y eso para mí es satisfactorio”.
“Se les dio la oportunidad a algunos muchachos de que se consolidaran y a otros que tuvieran sus primeros minutos en Primera y el apoyo de la gente en los buenos momentos y en los no tan buenos, como cuando quedamos eliminados. Esta situación crítica en semana y media y con la salida mía sentir que la gente quedó agradecida con mi trabajo también me llena”.
“Tuve una buena relación con la prensa. Un día escuché a un director de un medio decir que teníamos todos los documentos en regla de Esteban Alvarado y que no lo queríamos poner y eso fue hace como semana y media y hoy se dan cuenta que eso no es así, entonces muchas veces se forma una opinión equivocada hacia la gente, es un aprendizaje de todo y el trabajo fue bueno”.
“El tema de los tres delanteros dio de qué hablar, pero si uno está en un trabajo tiene que ser creativo y tiene que aportar algo, no ir con la corriente. Si uno tiene una idea, tiene que ponerla de manifiesto. Cuando jugamos con tres delanteros, los tres muchachos que estaban en punta casi siempre anotaron y si a alguna gente no le gustó, lo siento mucho”.
“Luis Diego Arnáez no es la Liga, los jugadores no son la Liga. Aquí la Liga somos todos, el aficionado es el activo más fuerte que tiene Liga Deportiva Alajuelense y es el que permanece siempre. Ahora yo paso a ser aficionado y la institución tiene 100 años por los aficionados y tiene que seguir siendo así independientemente de los resultados. La Liga va a ser grande siempre por los aficionados, no por los jugadores ni los técnicos”.
“Le agradezco a la afición que confiara en mí y sentir ese cariño de siempre. Dejo de dirigir al equipo nada más, pero sigo siendo un aficionado que apoya a Alajuelense en las buenas y en las malas e insisto, lo que te hace aferrarte a un club no son las copas. Yo sé que a los jugadores les dejé enseñanzas y eso es satisfactorio para mí”.