Fanny Tayver Marín. 22 enero
Luis Diego Arnáez está al frente de Alajuelense desde la cuadrangular del Clausura 2018. Foto: Rafael Pacheco
Luis Diego Arnáez está al frente de Alajuelense desde la cuadrangular del Clausura 2018. Foto: Rafael Pacheco

Los técnicos viven de resultados. Eso no es ningún secreto, así ha sido siempre y es una ley del fútbol que difícilmente cambie.

También es de oportunidades y Luis Diego Arnáez tiene la suya para retribuir con aciertos la confianza que la dirigencia deposita en él.

El Flaco intenta ser ese hombre que en plena celebración del centenario manudo sea capaz de alcanzar ese título que Liga Deportiva Alajuelense no ha logrado obtener en los últimos diez torneos cortos.

Pese al mal arranque de los erizos en este Clausura 2019, con un triunfo en Guápiles y un empate y una derrota en el Morera Soto, la dirigencia le dio un voto de confianza al Flaco.

El panorama era turbio y no estaba claro si el entrenador saldría bien librado del análisis que se efectuaría el lunes por la noche, cuando sesionaba la Junta Directiva.

La presión es mucha y la paciencia llegó al mínimo entre el liguismo, al punto que la noche del sábado, cuando Alajuelense cayó por la mínima ante San Carlos, en el Morera Soto se empezó a escuchar el grito “fuera Arnáez”.

Esa era la manera de desahogarse de algunos aficionados abatidos y desesperados, al ver cómo su equipo seguía dejando puntos en casa.

Pero durante estos cinco años de sequía, en Alajuelense comprendieron que el constante cambio de timón tampoco les funciona y que más bien les resulta perjudicial, así que los directivos no quieren repetir la historia.

Arnáez sigue, pero la contratación de Marco Ureña le añade presión.

Con la planilla que tiene, el margen de error se reduce y su misma experiencia le dice que si el equipo no carbura, o no puntúa, su puesto correría peligro.

Algo que tampoco es nuevo para él, porque así es la vida de los entrenadores de fútbol.

“La presión aquí en Alajuela siempre ha existido. Todos los técnicos anteriores, ninguno que salió de aquí despedido a medio torneo, ninguno salió aplaudido. La gente quiere ganar, ver al equipo en el primer lugar y ahora hay una sensibilidad muy grande por los años de sequía y quien esté aquí debe enfrentarla. Si yo no hubiera querido eso, le digo a la directiva que chao”, mencionó Arnáez en la rueda de prensa del sábado, tras la derrota contra los norteños.

Alajuelense superó la etapa en la que debía jugársela con los hombres que tenía o en que no estaba en capacidad de hacer fichajes que marcaran diferencia para poder competir por el título.

La Liga del centenario tiene una nómina de lujo para encarar este semestre y con su ratificación en el puesto, Arnáez también espera estar a la altura, leer mejor los partidos, hacer cambios adecuados y aprovechar ese equipo que le armaron.

El técnico rojinegro ahora tiene en sus manos muchos pesos pesados, hombres de un estatus importante y una de sus tareas es hacerles ver lo que decía Alfredo di Stéfano: “Ningún jugador es tan bueno como todos juntos”.

Será el domingo cuando venga otra prueba en este campeonato.

Alajuelense visitará a Limón sin los seleccionados Esteban Alvarado, José Miguel Cubero, Barlon Sequeira y Jonathan McDonald, aunado a la ausencia de Alex López por lesión.

La máquina rojinegra

Porteros

Esteban Alvarado

Patrick Pemberton

Mauricio Vargas

Defensas

Henry Figueroa

José Andrés Salvatierra

Luis Sequeira

Allan Miranda

Porfirio López

Kenner Gutiérrez

Esteban Marín

Christopher Meneses

Daniel Villegas

Volantes

Alex López

Freddy Álvarez

Anthony López

Barlon Sequeira

Allen Guevara

Luis Garrido

José Miguel Cubero

Delanteros

Marco Ureña

Jonathan Moya

Róger Rojas

Jonathan McDonald

Ariel Lassiter

Jurguens Montenegro