Steven Oviedo. 17 marzo
Saprissa se enfrentó a Pérez Zeledón el sábado anterior. Foto de Jorge Castillo
Saprissa se enfrentó a Pérez Zeledón el sábado anterior. Foto de Jorge Castillo

En menos de cuatro días, la Unafut y la Federación Costarricense de Fútbol (Fedefútbol) tomaron decisiones con respecto al Clausura 2020, que fueron desde adelantar fechas hasta la suspensión definitiva del torneo, anunciada este martes.

El sábado pasado en horas de la tarde se anunciaba que el calendario iba a sufrir una modificación severa y que la mayor parte de las fechas serían adelantadas, con el fin de acelerar el paso del torneo.

Posteriormente, los equipos solicitaron una reunión para este lunes, en la que se tomó la decisión de mantener en pie la fecha 16 del torneo, que se debía realizar entre miércoles y jueves.

Y fue hasta este martes cuando se decidió que el fútbol no se desarrolle en nuestro país hasta el 13 de abril, luego de una reunión en Casa presidencial entre Julián Solano, presidente de Unafut, Rodolfo Villalobos, presidente de la Federación, y Daniel Salas, ministro de Salud.

Este cambio constante de opiniones tuvo varios factores, entre los que están las declaraciones del ministro Daniel Salas, en las que le abría la puerta a los clubes para seguir jugando.

“Nosotros lo que siempre dijimos es que teníamos que ser obedientes, si se decía que se podía jugar a puerta cerrada, se jugaba y si no, se suspende. Mientras no hubiese prohibición se tenían que acatar las medidas con todos los protocolos de higiene”, explicó Juan Carlos Retana, presidente de Fuerza Herediana.

Por otro lado, Saprissa pasó de pensar en que lo mejor era adelantar fechas a ser uno de los principales promotores de la suspensión del certamen.

“La posición durante el fin de semana la meditamos mucho y cambiamos nuestra postura. La semana pasada pensamos que lo mejor era seguir jugando a puerta cerrada, pero viendo la evolución tan rápida que está teniendo este tema, era momento de una suspensión. Todo cambia día con día, el domingo determinamos que lo mejor era suspender”, detalló Juan Carlos Rojas, presidente del Saprissa.

Otro de los factores que pesó para la suspensión es que se tenía una comunicación explícita del Ministerio de Salud.

“Desde esa perspectiva, en estos momentos, que la suspensión del campeonato haya sido declarada por un ente oficial es, sin duda, un elemento fundamental de blindaje para contratos que algunos pudieran querer hacer valer en el sentido de que por no haber juegos y por ende, exposición de marca, algunos pretendan no hacerle frente a los contratos que tienen con los equipos”, comentó Fernando Ocampo, presidente de Alajuelense.

Misma posición tiene Sergio Chávez, presidente de San Carlos: “Ahora hay que revisar si pagamos la Caja, el IVA, los impuestos. Era importante, porque el gobierno se lava las manos diciendo que autorizan la actividad a puerta cerrada y de esta forma nos sacan del plan de contingencia, pero ahora es diferente. Ya con el plan es diferente, podemos berrear y negociar”.

Este factor quedó claro en un comunicado de la Federación Costarricense de Fútbol, en el que mencionan que “se crearán puentes con el Ministerio de Deportes y diferentes instituciones para poder mitigar el impacto económico”.

Los equipos están con incertidumbre en varios temas, dentro de los que destacan los entrenamientos de los futbolistas, el proceder con los patrocinadores, los contratos que se van a vencer en mayo próximo.

El balón paró de rodar el domingo anterior, se evaluará el 13 de abril si el deporte rey de nuestro país podrá concluir el Clausura 2020 o si se tendrá que tomar una decisión más radical, como la que anunció la Federación de Fútbol Panameño al dar por finalizado su torneo.

Colaboró: Cristian Brenes, Juan Diego Villarreal, Fanny Tayver, Esteban Valverde y Diego Bosque.