Amado Hidalgo. 22 agosto

Las disconformidades de algunos clubes en la Liga de Ascenso van más allá de la elección para presidente de la Federación Costarricense de Fútbol (Fedefútbol). Por ejemplo: diferencias en contratos de derechos televisivos y una asamblea que no llegó a realizarse también son reflejo de la molestia de algunos presidentes.

Jicaral, el reciente campeón de la Liga de Ascenso, es uno de los equipos que están con Tigo. Foto: Rafael Pacheco
Jicaral, el reciente campeón de la Liga de Ascenso, es uno de los equipos que están con Tigo. Foto: Rafael Pacheco

Varios dirigentes consultados en equipos de la Segunda indicaron que por la transmisión televisiva de sus partidos en el torneo anterior —derechos que son negociados por la liga para todos los clubes— recibieron montos que oscilaban entre ¢300.000 y ¢600.000 en todo el año, mientras cinco equipos pudieron formalizar contratos con pagos cercanos al ¢1.000.000 mensual.

El asunto es que TDMas tiene firmado un convenio con la Liga de Ascenso y el dinero ingresa a ella. Extrañamente se permitió que cinco equipos firmaran en el torneo pasado con Tigo, que paga directamente a los clubes una suma que dista mucho a la que reciben la mayoría de los 18 equipos del ascenso.

“Todo está ligado, desgraciadamente el tema de la televisión está ligado a todo, los equipos nos sentimos que no somos tomados en cuenta en los criterios. Hay un grupo que por reglamentos han logrado tomar decisiones por nosotros. Firman contratos y nunca los vemos, no nos los prestan y por cláusulas no podemos verlos. Nos tienen con las manos atadas”, comentó Víctor Granados, presidente de Curridabat.

Hay un movimiento de denuncia conformado por Jorge Arias, presidente de Guanacaste; Marvin Valenciano, presidente de Escazuceña; José Rodríguez presidente de Fútbol Consultans; Rándall Chacón asesor legal de de Santa Ana; Jorge Esquivel miembro de Sporting San José; Mario Cedeño, presidente de Liberia; Alejandra Ordoñez de Puntarenas; y Víctor Granados de Curridabat.

Aseguran que intentaron se realizara una asamblea extraordinaria de la Liga esta semana, antes de las elecciones para el nuevo Comité Ejecutivo de la Fedefútbol, pero no encontraron consenso para lograr las firmas necesarias.

El movimiento, que nació con unos 10 clubes del Ascenso, rápidamente perdió fuerza, según contó uno de los participantes en las reuniones, porque inmediatamente Sergio Hidalgo llamó a cuentas a varios de ellos. Se mencionó el caso de Puntarenas, cuya presidenta está advertida de que su equipo participa en el torneo “como una concesión”, pues es deudora de la Caja y como tal no debería estar compitiendo.