Por: Fiorella Masís, Agencia AFP.   14 marzo

Con dos goles y una asistencia, el argentino Lionel Messi metió al Barcelona en los cuartos de final de la Champions League.

Esta es la undécima vez consecutiva que los azulgranas clasifican a esa fase del torneo europeo.

La víctima de este martes fue el Chelsea, al que derrotó 3-0 en la vuelta y 4-1 en el global.

Lionel Messi celebra su segundo gol ante el Chelsea y el tercer del Barcelona. Fotografía: AFP / Josep Lago
Lionel Messi celebra su segundo gol ante el Chelsea y el tercer del Barcelona. Fotografía: AFP / Josep Lago

El talento e inspiración de Messi, quien llegó a 100 tantos, fue lo que inclinó la balanza en el Camp Nou.

Los ingleses protagonizaron un buen primer tiempo, de ida y vuelta, pero fueron ineficientes en el área culé.

Esa debilidad, además de los errores en pérdidas de balones, provocó que pese a lo parejo de los primeros 45 minutos, el Barcelona se fuera al descanso con un 2-0.

Los goles llegaron temprano. Apenas en el minuto 3 Messi sorprendió al Chelsea con un remate desde el fondo de la línea, haciendo ver mal al arquero Thibaut Courtois.

El argentino marcó así el gol más rápido de su carrera en 129 segundos, ocho años después del que había marcado en la Liga española en 2010 al Racing de Santander en 156 segundos.

Aunque ese tanto ya condicionaba el juego, el Chelsea no se echó atrás, siguió con su idea y eso hacía un cotejo atractivo.

Sin embargo, de nuevo Messi apareció con un robo de balón en media cancha, se quitó marcas y sirvió a Ousmane Dembélé, quien remató potente para poner el 2-0, en el 20'.

Para enterrar alguna esperanza que quedaba en el Chelsea, Messi sentenció la serie en el 63'.

Luis Suárez corrió desde el centro del campo y pasó a su compañero, quien se fue hacia la izquierda para soltar un tiro cruzado que se coló entre las piernas de Courtois, haciendo el 3-0 definitivo y dando la clasificación a su equipo.

En la otra serie del día, el Bayern de Múnich, que ya había dejado el objetivo más que encarrilado con su victoria 5-0 de la ida ante el Besiktas, terminó el trabajo con un nuevo triunfo, esta vez por 3 a 1 en Estambul.

Nada parecía poner en peligro la presencia del campeón y líder de la Bundesliga entre los ocho mejores del continente y nada llegó a amenazarlo nunca, en otro partido cómodo y tranquilo para los de Jupp Heynckes, que consiguió así un récord al encadenar un undécimo triunfo seguido en Champions.