Esteban Valverde.   20 enero
Orlando Galo tuvo una tarde complicada con el carrilero limonense Ryan Bolaños. Fotografía: José Cordero

Limón FC se encargó de llenar de dudas al campeón nacional. El cuadro de Marvin Solano dominó en su campo, supo manejar los tiempos del cotejo y castigó cuando debía: en el cierre del partido. El premio de triunfar sobre el Herediano fue terminar como líder del certamen.

Los caribeños vencieron 1 a 0 al Team y pusieron al monarca contra las cuerdas, solamente un punto de nueve posibles ha sumado el cuadro de Hernán Medford.

En el conjunto rojiamarillo hay ganas, pero no fútbol. Los florenses se ven carentes de ideas ofensivas, no logran hilar con seguridad y la conexión defensa-ataque es lenta, además de poco efectiva.

Las mejores opciones para los 27 veces campeones de Costa Rica llegan de la táctica fija, pero en una cancha complicada como la del Juan Gobán, es fácil controlar a un equipo si no tiene variantes ofensivas.

Por su parte, Limón demostró frente a los heredianos que llegó al Clausura 2019 para competir. Los caribeños recobraron la alegría en el campo, son atrevidos y en su cancha dominan con claridad.

El partido fue trabado en la primera parte, las emociones que se generaron fueron pocas al punto que la mejor ocasión fue un centro que Aldo Magaña definió de forma pésima con la cabeza.

Hernán Medford volvió a ver al camerino, renegó con su cabeza y se sentó a conversar con su asistente, Mauricio Solís.

El partido sirvió para ver, por primera vez y de forma oficial, a jugadores heredianos como Orlando Galo y Mynor Escoe.

El Pelícano le dio la confianza al lateral derecho formado por Alajuelense; el juvenil no desentonó, intentó imponerse con fuerza en defensa; no obstante, no tuvo la proyección ofensiva necesaria para darle fluidez al juego.

En el caso del delantero, el exjugador del Saprissa saltó desde el banquillo cuando José Guillermo Ortiz se cansó de chocar con los defensores limonenses, porque a eso fue lo que apostó el Herediano, a que su atacante ganara en las alturas.

Limón supo aguantar y descifrar lo que buscó su rival, aguardó, desgastó y metió el golpe cuando más duele.

Keyder Bernard hizo lo que quiso con los centrales, cuando tuvo la pelota en el césped sintético sacó ventaja con su uno contra uno y cuando lo pusieron a luchar por balones aéreos, supo defenderse para incomodar y ganar.

Con un complemento igual de enredado, para los últimos 10 minutos Marvin Solano se puso de pie por primera vez en el duelo y le dijo a su equipo: ‘Ahora sí, metan’.

La indicación provocó una reacción total en sus jugadores; Bernard empezó a montar baile, Alexánder Espinoza pidió el balón y empezó a combinarse con Johnny Gordon y en un pique Bernard sacó la ventaja para ser derribado por Christian Reyes, dentro del área.

El central, Keylor Herrera, no pensó dos veces en señalar el manchón blanco, en el minuto 85.

Espinoza se puso frente a la pelota, también Henry Cooper, empero al final fue el volante quien, con su pierna derecha, engañó a Daniel Cambronero.

Con solo cinco minutos por jugar, la desesperación se apoderó de los visitantes, quienes continuaron a punta de pelotazo intentando que un rebote les beneficiara... Esto no sucedió.

En el cierre del partido, Keyder escondió la pelota en una esquina, Medford se resignó en la línea de la zona técnica y Keylor Herrera pitó el final.

“No es el escenario que queremos, tenemos que analizar bien lo que estamos haciendo mal. Debemos sentir vergüenza deportiva porque somos los campeones, debemos saber que somos Herediano”, concluyó Omar Arellano.

Limón es el nuevo inquilino de la primera posición, mientras el campeón vive de ver su bandera ondear en los estadios porque su rendimiento es penoso.