Fútbol Nacional

Liga Menor vivirá una involución ante parón de casi un año sin fútbol y entrenamientos

Expertos señalan que no se podrá recuperar el tiempo perdido a causa de la covid-19, ya que son etapas formativas. Además, señalan que selecciones se verán afectadas, por lo que consideran que en el 2021 se necesita calendario cargado de partidos

El 2020 es prácticamente un año perdido a nivel de liga menor. Las bases del fútbol nacional se vieron afectadas por completo, ante la suspensión de entrenamientos y campeonatos desde marzo y hasta el 2021, a causa de la covid-19. Las secuelas deportivas son tan amplias que no se pueden cuantificar aún, pero los expertos anticipan una involución que generará un vacío a nivel formativo.

La crisis por la pandemia obligó a la Unafut a cancelar todo lo relacionado a las categorías U11, U12, U13, U14, U15, U17 y U20. Además, por disposiciones de salud, las escuelas de fútbol no operan a nivel nacional. Es decir, la emergencia frenó de golpe el aprendizaje de miles de niños, jóvenes y adolescentes que dan sus primeros pasos en el balompié o depuraban sus cualidades para dar el salto a Primera División.

La preocupación es total para Carlos Watson, director de Selecciones Nacionales, así como para los técnicos Manuel Gerardo Ureña y Geovanny Alfaro, ambos con basta experiencia a nivel menor con la Tricolor. Los tres analizaron el tema para La Nación y coinciden en puntos claves: el tiempo no se recuperará, puede darse una fuga de talentos, no hay forma de que el aprendizaje siga si no se entrena y se juega, estas generaciones crecerán con un vacío y se debe replantear la competencia para el 2021.

“Estoy preocupado como todos. En juveniles muchos están cerca de Primera y entrenan con ellos, pero hay algunos que no. Hago referencia a lo de Da Vinci, el talento sin trabajo se pierde. Si usted no hace una nota en tres años y luego vuelve, puede que pierda ritmo, y en este caso estamos en una etapa de desarrollo”, indicó Watson.

Ureña añadió que: “hay una involución, porque el fútbol solo se aprende y depura jugando. El joven puede tener relación con el balón en su casa, pero con un dominio estático y no con los adversarios, con lo que se hace en cancha y sus compañeros, así que los automatismos se estancan. Hay un desfase con esto que se está viviendo. Sin duda que veremos una afectación en el desarrollo del futbolista”.

Para los especialistas, el tema físico no es el más grave, sino que se centran en que son fases sensibles. Por ejemplo, detallan que entre los nueve y los 12 años se dan los fundamentos técnicos y se necesita de los compañeros para adquirir la técnica colectiva. Mientras que de los 14 en adelante se realiza una depuración, se desarrollan conceptos y entra el entendimiento del fútbol mediante la táctica.

Todo esto quedó en pausa y más allá de que los equipos con más estructura puedan establecer trabajos en casa para sus canteranos, lo colectivo queda de lado. En edades más avanzadas del proceso hay opciones de establecer ejercicios de lectura de las tendencias del fútbol actual y así conocer el fútbol desde la base teórica, sin embargo, no es así para la gran mayoría.

“Lo que se vive pospone el crecimiento de los muchachos. No hay continuidad en el trabajo, tampoco las repeticiones de movimientos, que son factores primordiales en el desarrollo de los jóvenes. Desde mi punto de vista, esto que se está perdiendo no se recupera. Es un trabajo que se dejó de hacer y costará mucho reponerlo, ya que son edades muy sensibles en la formación del futbolista. Será una generación que deberá lidiar con esto y aunque se puede minimizar, insisto en que no se recupera del todo”, destacó Alfaro.

Reestructuración total

Ante el impacto que recibe el fútbol base por el parón de un año, los expertos que conversaron con este medio recomiendan una reestructuración profunda de los campeonatos para el 2021, que involucre muchos partidos durante la temporada.

“Se debe replantear toda la parte competitiva, porque se afronta una realidad diferente. Los jóvenes llegarán con un desfase y hay que modificar los formatos de competencia y los campeonatos. Hay que entender que estamos hablando de la parte formativa”, recalcó Geovanny Alfaro.

Incluso, el Puro Ureña valora que desde los más jóvenes, hasta los más cercanos a la Primera División ocuparán entre 50 y 60 juegos para intentar reducir el vacío.

“Considero que deberían de hacer un año calendario de mucho juego en el 2021. Que se tenga mucho aprendizaje y partido, es decir, hay que calendarizar los torneos de manera diferente por edades. El mosco debería tener muchos partidos, que disputen unos 50 o 60 compromisos, para intentar reponer las horas perdidas”, manifestó.

La Unafut, en conjunto con la Fedefútbol son los entes encargados de realizar un replanteamiento que fortalezca los cimientos, de lo contrario el golpe será mucho mayor.

Cristian Brenes

Cristian Brenes

Periodista en la sección de Deportes de La Nación. Bachiller en Periodismo en la Universidad Internacional de las Américas. Escribe sobre el Cartaginés.