Juan Diego Villarreal. 13 noviembre
Leonardo González (derecha) se distingue por su buena marca y su gran garra dentro del terreno de juego. En la gráfica intenta despojar del balón al volante alajuelense José Luis Cordero. Fotografía: Rafael Murillo
Leonardo González (derecha) se distingue por su buena marca y su gran garra dentro del terreno de juego. En la gráfica intenta despojar del balón al volante alajuelense José Luis Cordero. Fotografía: Rafael Murillo

Verse fuera de los colectivos en los entrenamientos, por decisión técnica, fue difícil de asimilar para el veterano defensor Leonardo González, quien debía darle su campo a los jugadores más jóvenes y quedarse entrenando al margen.

Sin embargo, la persistencia, la paciencia y el buen rendimiento del lateral izquierdo, quien el 21 de noviembre cumplirá 38 años, le abrieron las puertas para jugar los partidos más importantes del Herediano en la campaña, al adueñarse de la banda izquierda en la final de la Liga Concacaf ante el Motagua y los duelos ante Alajuelense, San Carlos y Limón.

Leo le respondió a la hora buena al técnico Jafet Soto, dándole solidez, marca y juego aéreo por su zona, cuando más lo requería el equipo y no solo alzó el cetro internacional que tanto anhelaba el club, sino también fue clave para la clasificación del Team a las semifinales, donde ahora enfrentará al Saprissa.

“Había demasiada gente, somos 28 jugadores, por lo que fue duro estar fuera del colectivo por decisión de los técnicos (Jaime) de la Pava y de Paulo (Wanchope), pero con la experiencia que uno tiene debe ser ejemplo. Si el cuerpo técnico decidió que había que darle oportunidad a los jóvenes, yo debía ser ejemplo, trabajar extras, venir con buena cara y disfrutar cada día independientemente de si juego o no”, expresó González.

Con la madurez que dan los años, Leo sabía que debía ser paciente y esperar su oportunidad. Lejos de armar polémicas y pedir derecho de piso, el mundialista de Alemania 2006, continuó entrenando con normalidad consciente que la opción de jugar llegaría.

A sus 37 años Leonardo González sigue defendiendo con garra y coraje su parcela, como en la acción donde marca al volante del Municipal Grecia Esteban Rodríguez. Fotografía: José Cordero
A sus 37 años Leonardo González sigue defendiendo con garra y coraje su parcela, como en la acción donde marca al volante del Municipal Grecia Esteban Rodríguez. Fotografía: José Cordero

La salida del equipo, primero de Jaime de la Pava y posteriormente de Paulo César Wanchope, le abrieron las puertas a Leonardo, así como las lesiones de sus compañeros Júnior Díaz y Esteban Espinoza, le indicaron que su oportunidad estaba cerca.

En el actual Apertura González solo había jugado 171 minutos hasta la fecha 14, mientras que después que asumió Jafet Soto, contando los dos juegos frente al Motagua, contabiliza 450 minutos, por lo que no ha salido ni un instante del terreno de juego.

“Fue bastante difícil al principio del campeonato porque casi no tuve participación, pero siempre he sido un líder positivo, trato de ser ejemplar y cuando no me tocó jugar, traté siempre de entrenar y apoyar a los compañeros. Mi consigna es que aquel que trabaja, en cualquier momento el de arriba lo ayuda y gracias a Dios me tocó jugar la final de la Liga Concacaf, los partido decisivos”, manifestó González.

Leonardo afirma que tiene grandes compañeros como Júnior Díaz y Esteban Espinoza, con quienes ha mantenido una lucha constante por la titularidad, lo cual le ayudó a cada uno a mejorar y esforzarse porque son grandes profesionales.

Pese al gran cierre del Torneo de Apertura y su actual titularidad, Leonardo no sabe si continuará el año entrante, porque la directiva de Fuerza Herediana le había anunciado que este sería el último torneo, tras ganar dos campeonatos y dos subcampeonatos con la divisa rojiamarilla.

“La directiva me indicó que este era muy probablemente mi último torneo, pero ya es decisión de ellos. Yo lo que hago es disfrutar el día a día, pase lo que pase. Gracias a Dios pude terminar esta fase jugando, por lo que independientemente de lo que suceda, ellos son los que deciden; si estoy en los planes o si quieren un cambio generacional. Gracias a Dios estoy contento con mi carrera" explicó González.

Por su parte, el gerente deportivo y entrenador, Jafet Soto, resaltó el liderazgo de Leo González, tanto dentro como fuera de la cancha, y agregó que siempre estaba listo cuando lo necesitaron

“Con Leo la verdad solo tengo palabras de agradecimiento. Es un jugador que si usted lo necesita como entrenador de los jóvenes y consejero, lo hace en la cancha. Si lo necesita en la gradería o en la banca, hace lo mismo y si lo requieres en la cancha, los resultados están a la vista. Él ejerce un liderazgo importante en el equipo y nos ayudó muchísimo ante la ausencia de Espinoza y Júnior que están lesionados”, añadió Soto.