Esteban Valverde.   10 noviembre
Lixy Rodriguez se vio superada varias veces por la velocidad de la estadounidense, Margaret Purce. Fotografía: AP

A la Selección Nacional femenina no se le puede cuestionar por ganas y compromiso, sin embargo esos elementos característicos del equipo de Amelia Valverde no fueron suficientes para causar incomodidad a la actual representación campeona del orbe, Estados Unidos.

Como era previsto, la selección del país de las barras y estrellas le pasó por encima al equipo patrio al ganar 6 a 0, pero bien pudo ser por dos o tres dianas más.

La Sele no aguantó mucho en el campo; de hecho con solo tres minutos de juego ya iba perdiendo y en el 10′ ya tenía dos balones en el fondo de la red.

La intensidad, técnica y uno contra uno de las norteamericanas marcaron demasiada diferencia ante lo poco que pudo mostrar Costa Rica. El punto más endeble de la zaga costarricense fue el ala derecha, defendida por Gabriela Guillén, debido a que por ese lado entraron tres de los cinco tantos.

Estados Unidos, que no presentó su nómina estelar por diferentes circunstancias, igual alineó un equipo 'A' con figuras como Carly Lloyd, Brian Morgan, Lynn Williams, entre otras.

Costa Rica en muchas ocasiones se vio ampliamente superada por su rival, pero también cometió más errores de lo debido al intentar salir jugando contra una contrincante que domina a la perfección la presión alta y la transición rápida.

La Tricolor perdió siete pelotas en salida; tres de ellas las dejó en pies rivales la arquera Noelia Bermúdez, y fueron las estadounidenses las que no aprovecharon los yerros.

A nivel de posesión de pelota, el cuadro patrio buscó tener el balón, tuvo la paciencia para administrar cuando EE. UU. lo permitió y en cinco minutos de la inicial, las rojas ilusionaron al conseguir hilvanar dos jugadas de ocho pases para conseguir que las locales se replegaran.

El tercer tanto de Estados Unidos, obra de Lynn Williams, prácticamente sentenció el duelo. Llegó en el minuto 50 cuando un desborde por derecha abrió el camino para que Williams celebrara.

Con el marcador totalmente a su favor, Estados Unidos bajó el ritmo notablemente, lo que le dio un respiro a Costa Rica en defensiva.

La guardia baja de las ganadoras del último Mundial le permitió a la Selección Nacional pegar dos sustos. Melissa Herrera reventó un balón en el horizontal, luego de dejar a su marcadora en el camino con una individualidad; la misma fórmula siguió Priscilla Chinchilla por la banda derecha y también envió la pelota al palo largo.

Raquel Rodríguez tuvo otro destello; empero, no encontró la forma de disparar, luego de dejar dos marcas en el camino.

Costa Rica luchó hasta el final, Shirley Cruz pidió la pelota hasta el último minuto, pero fue Estados Unidos el que tuvo tres chances más en el cierre para seguir aumentando su ventaja.

A La Sele no se le puede cuestionar su deseo por demostrar, no obstante hay que comprender que simplemente hay un rival mucho más preparado, mejor en el campo y con un nivel al que la Nacional no está cerca de llegar.

Ahora las dirigidas por Amelia Valverde deben pensar en el preolímpico de inicio de año, donde volverá a enfrentarse a Estados Unidos en un grupo que completan Haití y Panamá. Es contra estas dos últimas selecciones, que Costa Rica deberá pelear el segundo lugar del grupo y el pase a semifinales. En caso de lograrlo, el cuadro patrio pelearía el boleto a Tokio ante la ganadora del grupo integrado por Canadá, México, Jamaica y San Cristobal.

El partido ante Estados Unidos llega como un dosis de ubicación, no para el equipo, sino para la afición de que el balompié femenino en el país está en crecimiento, pero comparado con las potencias se encuentra muy distante.