Fiorella Masís. Hace 3 días

La sonrisa de Jimmy Marín es la sonrisa de todo el saprissismo, ese necesitado de buenas noticias en un torneo irregular, en el que incluso parte de la afición pensó en dar por finalizado el certamen antes de tiempo.

Pero en la institución tibaseña fueron insistentes en eso: jamás pensarían en “morir” aún teniendo posibilidades.

Jimmy Marín empieza la celebración de su segundo gol y el tercero de Saprissa. Fotografía: John Durán
Jimmy Marín empieza la celebración de su segundo gol y el tercero de Saprissa. Fotografía: John Durán

Hubo un ultimátum, otro entrenador y, desde entonces, un cambio evidente, sobre todo de carácter.

La alegría fue reapareciendo de a poco, aunque nunca como este domingo, un día en que también se recordó (un poco) por qué hace casi un año Jimmy Marín apareció como un fichaje bomba.

El futbolista del que se ha esperado más desde su llegada al Saprissa tuvo un primer tiempo diferente, y también suficiente para la victoria de 3-1 sobre el Santos de Guápiles.

Probablemente sus habilidades y talento nunca han sido discutidos, pero la mala racha colectiva e individual lo han alejado del nivel conocido.

Esta vez no hubo frustración y el atacante sonrió como lo hubiera querido tiempo antes. En realidad lo hizo toda la ofensiva (hasta el descanso), pero la satisfacción del joven de 23 años fue evidente.

Hay muchos jugadores de los que necesita el equipo morado con urgencia; sin duda Marín es uno de ellos.

Su doblete y otro tanto de Christian Bolaños se encargaron de devolver la ilusión a los tibaseños.

Días atrás Saprissa dio muchas ventajas a sus rivales directos, sin que todos aprovecharan para sacarlo de la fiesta y hoy, a una fecha para el cierre, está prácticamente clasificado.

El duelo ante los caribeños era una final, no importaba el cómo, solo tener los tres puntos en la bolsa.

La buena noticia fue que amarraron esas unidades con buen fútbol y una ofensiva enchufada durante 45 minutos.

Pero las buenas nuevas empezaron muy temprano, incluso antes del pitazo inicial, cuando se conoció la alineación, en la cual reapareció Orlando Sinclair como titular.

El delantero no anotó, pero sí dio muestras de lo importante que puede ser su regreso.

Además, el club recuperó a Kendall Waston, quien ingresó de cambio y al joven lateral Mathew Bolaños (titular).

Eso sí, también se confirmaron las bajas por covid-19 de Michael Barrantes y Luis José Hernández, mientras Marvin Angulo sigue fuera.

Saprissa jugó sin un contención natural, pero eso poco importa cuando aparecen los goles.

Apenas en el 11′ Mariano Torres envió un remate directo desviado por Christian Bolaños y con la ayuda de Douglas Forvis la pelota terminó en el fondo de la red.

El 1-0 abrió el camino que luego Marín terminó de despejar con su doblete (19′ y 27′).

El segundo tanto se gestó desde un pase letal de Esteban Espíndola. Después, hubo una jugada colectiva con la participación de prácticamente cinco futbolistas.

Pudieron ser más de tres tantos, pero al final suficientes. La ‘S’ fue perdiendo presencia en ataque cuando salió Torres lesionado.

En la segunda mitad estuvo arrinconado por la versión mejorada del Santos, que apenas le alcanzó para maquillar el marcador, con anotación de Kenny Cunningham en el 55′.

Los visitantes se adueñaron de las acciones, por eso destacó Aarón Cruz. La otra buena noticia es que esta vez Saprissa fue eficiente y pudo vivir de eso para conservar la victoria.

La sonrisa volvió a la Cueva, esa que tanto evidenció Jimmy Marín... Solo el tiempo dirá si la podrá mantener.