Su padre y su tío vistieron de guerreros, aunque es difícil recordar un gol de un López en tierras generaleñas con tanto significado

Por: José Pablo Alfaro Rojas, Daniel Jiménez 10 diciembre, 2017

De pierna izquierda, con un disparo limpio y colocado al ángulo, Anthony López mandó la pelota a las redes, y de pasó recordó que aún hay un López presente en la Primera.

Hijo de Harold, pero zurdo como su tío Wílmer, el mediocampista es quizás unos centimetros más alto que sus parientes. Al igual que ellos es volante, le gusta jugar de primera intención y se formó en Alajuelense, quien lo mandó a préstamo al Valle del General.

Hárold López, al centro, disfrutó el gol de su hijo ante Saprissa. Fotografía: Mario Cordero.
Hárold López, al centro, disfrutó el gol de su hijo ante Saprissa. Fotografía: Mario Cordero.

Su padre y su tío también se vistieron de guerreros, aunque es difícil recordar un gol de un López en tierras generaleñas con tanto significado como este: Ante Saprissa, en el tiempo de reposición, durante una fase decisiva y a un paso de sellar el boleto a la gran final.

Su tío, quien lo hizo debutar en Primera, sí le marcó muchas veces a la S, pero ya es pasado.

Es el turno de un joven que apenas sí jugó en esta campaña. Consiguió algo de protagonismo en el cierre de la fase regular pero solo acumuló 180 minutos.

Con un apellido que pesa tanto como la zurda de su tío cuando lanzaba pases filtrados, Anthony ha tenido que esperar su oportunidad con paciencia, lejos de los focos y a la sombra de otros destacados como Luis Carlos Barrantes y Pablo Azcurra, pilares de la medular generaleña en esta temporada.

“Desmotivación nunca habrá, si me dan cinco o 10 minutos trataré de hacer lo mejor para ganarme las cosas por mi mismo", afirmó López, con lágrimas en el rostro, como si no creyera lo que le acaba de hacer.

Con un desgaste evidente de los generaleños y un 2 por 2 que parecía definitivo, José Giacone lo hizo ingresar al 86’, después de girarle una instrucción clara desde el banquillo de suplentes: Busque el remate desde lejos.

"Me ha costado demasiado. He trabajado muy duro. De verdad que he luchado para disfrutar de este momento. El profesor me dijo que en la que me quedara, rematara", contó Anthony.

Y fue justamente en el tiempo de reposición, después de tocar tres balones, que recibió un pase al borde del área grande.

Terminó en las redes.