Los chuchequeros mantienen una leve ventaja en la lucha por evadir el descenso

Por: Diego Bosque 18 marzo, 2013

Puntarenas El Puntarenas FC reaccionó en el momento justo, salvó un punto ante Carmelita y sigue viendo por el retrovisor a San Carlos en la lucha por el no descenso.

Porteños y carmelos empataron a dos goles, en un partido con abundancia de emociones y jugadas de peligro en ambas porterías.

Los chuchequeros pecaron con un primer tiempo para el olvido.

Los pupilos de Rónald Chaves entraron desconectados y sin cohesión entre sus líneas, aspectos que aprovecharon los de la barriada para golpear de primero.

El responsable de abrir la cuenta fue Alejandro Aguilar; el delantero anotó un golazo desde fuera del área al minuto 12’ y se consolidó en la cima de los goleadores.

Con la ventaja en el bolsillo, el equipo de Orlando De León hizo del contragolpe su arma más letal; por esa vía nació el segundo tanto del equipo visitante.

El volante carmelo Bryan López culminó una gran asistencia del lateral Eduardo Gómez (27’).

Con el agua hasta el cuello. La respuesta de casa se dio hasta que se vieron con la presión de la desventaja y el camino empinado.

Las mejoras llegaron desde el banquillo con el ingreso del habilidoso atacante Daniel Quirós.

El Bebé, como lo apodan los aficionados naranjas, sembró el peligro en el área rival y, en su primera jugada, envió un balón que se estrelló caprichosamente con el palo.

No obstante, en la agonía del primer tiempo, Quirós, hizo un gol que puso de pie al público local: jugada personal en el borde del área y remate al ángulo para descontar.

En la segunda parte se incorporó al ataque local Johan Venegas, en reemplazo del delantero guatemalteco Angelo Padilla.

Venegas sumó colmillo y presencia, factores carentes en un Puntarenas irregular y sediento de de puntos para evitar el descenso.

Con nada que perder y mucho que ganar, los anfitriones se tiraron al frente empujados por el grito de “Puerto, Puerto” que emanaba desde la gradería popular.

Los acosos a la puerta defendida por Marco Madrigal fueron constantes; sin embargo, la paridad llegó gracias a un tiro libre en la agonía del compromiso.

El autor del empate fue Venegas, quien remató con precisión y alcanzó su quinto gol en el torneo.

Sin duda, un empate que significa oro en la contabilidad porteña que lucha por alejar los fantasmas del descenso y acercar la permanencia en la Primera División.