Amado Hidalgo. 28 agosto

“Corresponderá al representante legal de cada uno de los doce clubes asociados a la UNAFUT o quien este designe, la participación con voz y voto en las Asambleas Generales de la FEDEFÚTBOL, de conformidad con lo que establece el artículo veintitrés. “

El artículo 48 de los estatutos de la UNAFUT lo indica así. En el caso del Deportivo Saprissa Sociedad Anónima Deportiva, don Juan Carlos Rojas es, como presidente, el único representante judicial y extrajudicial de la institución. Y tiene el nombramiento vencido desde el 31 de mayo de este año.

Entiendo que fue el Asambleísta del equipo. Es más que extraño que haya participado en la Asamblea de la Fedefútbol y además resultara designado para un puesto. La Ley del Deporte, la de Asociaciones Deportivas y los mismos estatutos de Unafut y la Fedefútbol lo impiden.

También entiendo que hay otros dos casos iguales. No es nada contra Saprissa y menos contra Rojas Callan, una persona honesta y entregada a la causa del futbol. Pero su designación es una muestra del atropello y la falta de trasparencia con que se celebró la Asamblea del 23 de agosto anterior.

Un voto en bloque de la Liga de Ascenso (totalmente antidemocrático), la ausencia de paridad de género (en contra de lo señalado en la Ley de Asociaciones), el nombramiento a dedo de asambleístas por los líderes de algunas de las Ligas, la omisión de dar los resultados económicos y las componendas a cambio de favores, estuvieron a la orden del día.

Pero esos temas de legalidad son pecado menor. Los de ética ganan y por goleada. Empezando por esa especie de Santa Cena a la que fueron convocados los integrantes del grupo de Jorge Hidalgo, para recibir el beso de Judas. Tengo las fotos, tomadas el 16 de agosto. En la casa de Carlos Badilla, dueño de una conocida chicharronera.

En el aire hay cuestionamientos mortales. La denuncia de Rafael Palma de que alguien de la Federación había llamado al presidente cartaginés para pedirle el voto, a cambio de más jugadores brumosos en la Selección. O que el mismo técnico Matosas pidió a Sergio Hidalgo el voto para Rodolfo Villalobos o dejaría el cargo.

No sé si es cierto o no. Pero nadie salió a desmentir las versiones. Tan grave la certeza de que haya ocurrido como la indiferencia por desmentirlo.

Ahora hay heridas que el tiempo no sé si sanará. La segunda división se apoderó del futbol, la mitad de las ligas no tienen representación en el Comité y los que lo asumen, en su mayoría, acceden a él desacreditados, con la etiqueta de la valija y el pasaporte como carta de presentación. Salvo a Rojas y a Marjorie Sibaja, pero de ambos espero un ejercicio de sus cargos vigilante.