Fútbol Nacional

La amenaza es real: Saprissa está vivo y pone nerviosos a todos

Morados sumaron su cuarta victoria al hilo y aunque a algunos les cueste creerlo, el Monstruo ya está en zona de clasificación. Del lado de Jicaral, el descenso es casi una realidad

Saprissa no solo tuvo una de sus rodillas en la lona, sino que hasta estuvo postrado con las dos y se tambaleó. El nocaut estaba cantado, simplemente había que conectarle un pequeño golpe de gracia, para liquidar a un rival al que jamás se le puede dar una oportunidad; pero no.

Alajuelense levantó a los morados, Pérez Zeledón les curó las heridas, el Guadalupe de Wálter Centeno les dio oxígeno y los animó, mientras que Jicaral fue el trampolín para llenarlos de confianza, tras el 3 a 1 en Tibás.

¡Ahora sí, la amenaza es real y que se cuiden todos! El Monstruo está de vuelta y aunque los que lo avivaron caigan en lamentos, ya es tarde, porque dejaron pasar su oportunidad. Jeaustin Campos y sus dirigidos son cuartos, así como lo lee, y hasta se dan el lujo de presionar a los líderes y a los que aún aspiran colarse a las semifinales; como San Carlos, que perdió su puesto por el castigo en la mesa que tuvo y está con el agua al cuello para su duelo contra Cartaginés.

Ojo, que hasta la Liga, Herediano y los brumosos también deben estar preocupados, no por perder su sitio que parece seguro, sino porque si los tibaseños se meten todo puede pasar, como sucedió apenas en el Clausura 2021, cuando nadie daba nada por ellos, al igual que en la actualidad, pero se colaron en la cuarta plaza y se colgaron la medalla dora.

El punto es que de aquel plantel inseguro, débil en defensa y que le costaba muchísimo generar ocasiones de peligro ya no queda nada o nadie se acuerda. Esta versión de los saprissistas con Campos prioriza el orden, no le importa regalar la salida y hasta armar una línea de cinco, en ocasiones, y así optar por las contras.

De las últimas 12 unidades, la S sumó las 12, marcó nueve anotaciones y apenas recibió tres. Esto pese a las bajas por lesión y las expulsiones.

Frente a los jicaraleños los locales pasaron muy pocos apuros y apenas en el minuto 10 Ariel Rodríguez selló una buena descolgada de Ryan Bolaños por la izquierda, mientras que en el 17′ llegó el 2 a 0 para sentenciar y así controlar con más calma y menos desgaste el compromiso en la Cueva.

Mención especial tiene el segundo tanto de los morados y es que es el mejor ejemplo de lo que pretenden con Jeaustin: recuperación en campo propio de David Guzmán, pase rápido para Rodríguez, apertura con Jimmy Marín y centro para que Guzmán cerrara solo en el punto penal; en tres toques abombaron las redes.

El 3 a 0 fue un golazo con el sello de Mariano Torres, regate, disparo potente y bien colocado para festejar en el 66′. Con el resultado definido, Jairo Arrieta descontó en el 84′, un tanto más para decorar.

Si Jeaustin Campos mete a Saprissa a las semifinales, también se le tendrá que reconocer que sorteó los obstáculos que las lesiones y las expulsiones le ponen.

Para el duelo ante Jicaral, Ricardo Blanco cumplió el primero de los tres partidos que le impusieron, por su roja en el duelo ante Guanacasteca (no jugará más la fase regular), mientras que Orlando Sinclair también estuvo ausente por la misma razón, pero volverá para el siguiente duelo.

Por su parte, en lo que respecta a los lesionados, Kendall Waston sigue fuera y aunque está en la recta final de su puesta a punto, aún no reaparece. Así mismo, Cristhian Bolaños y Walter Cortés no fueron de la partida ante los jicaraleños por una gastroenteritis aguda y Francisco Rodríguez también quedó descartado por una tendinitis aquileana aguda.

El conjunto visitante también se vio mermado por bajas como las de Kenny Cunningham, Wálter Chévez y José Tello, todos ellos importantes en un plantel corto y sin tantas variantes.

Si Saprissa vive una reacción increíble y de a poco tapa su caótica campaña, Jicaral se acerca cada vez más al abismo del descenso y parecer estar condenado a perder la categoría.

En la Cueva luchó y lo intentó, pero también dejó ver sus limitaciones y los temores de un equipo sin confianza y desorientado. A falta de solo dos jornadas el Huracán de la Península sigue en el fondo de la tabla acumulada y tiene seis puntos menos que Guanacasteca (penúltimo).

El gran problema de los jicaraleños es que su gol diferencia es de -31, mientras que el de la ADG es de -24. Es decir, no le basta con un cierre perfecto, sino que también necesita golear en su casa a Pérez Zeledón (fecha 21) y a Cartaginés (fecha 22).

Las matemáticas dicen que es posible, pero la dura realidad para Mauricio Solís y sus dirigidos es que necesitan de un verdadero milagro.

Titulares: Aarón Cruz, Ryan Bolaños, Kevin Espinoza, Gerald Taylor, Aubrey David, Mariano Torres, Jaylon Hadden, David Guzmán, Ariel Rodríguez, Jimmy Marín, Andy Reyes. DT. Jeaustin Campos.

Cambios: Ulises Segura (Guzmán, al 50′), Darixon Vuelto (Reyes, al 50′), Víctor Medina (Marín, al 63′), Marvin Angulo (Rodríguez, al 63′) y Carlos Villegas (Torres, al 75′).

Titulares: Johnny Álvarez, Guillermo Morales, José Garro, Matthew Bolaños, Leonel Peralta, William Fernández, Jason Prendas, Kermey Arboine, Gustavo Méndez, Nendali Mendoza y Jairo Arrieta. DT. Mauricio Solís.

Cambios: Patrick Palacios (Bolaños, al 24′), Johan Bonilla (Mendoza, al 24′), Esteban Cano (Morales, al 46′) y Kemar Beckford (Arboine, al 53′).

Goles: 1-0 (10′): Rodríguez (Bolaños). 2-0 (17′): Guzmán (Marín). 3-0 (66′): Torres (Medina). 3-1 (84′): Arrieta (Beckford). Árbitros: Ricardo Montero con Víctor Ramírez, Osvaldo Luna y Keylor Herrera. Estadio: Ricardo Saprissa, 8 p. m.

Cristian Brenes

Cristian Brenes

Periodista en la sección de Deportes de La Nación. Bachiller en Periodismo en la Universidad Internacional de las Américas. Escribe sobre el Cartaginés.

En beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.