Fanny Tayver Marín.   17 enero
Kevin Cunningham (21) se enteró este viernes que el Disciplinario lo castigó con cuatro partidos de suspensión. Fotografía: Prensa San Carlos

¿Kevin Cunnigham pellizcó a Henry Bejarano? El Tribunal Disciplinario de la Fedefútbol dio a conocer este viernes que al futbolista de Limón lo castigaron con una suspensión de cuatro partidos por “pellizcar a un oficial de partido”. Aunado a eso, le impusieron una multa de ¢200.000.

El futbolista conversó con La Nación y asegura que eso no es cierto.

Además, adelantó que ya se puso en contacto con sus abogados, porque quiere limpiar su nombre.

— ¿Qué fue lo que pasó para que lo castiguen con cuatro partidos por pellizcar a un oficial?

Cuando terminó el partido, voy para el camerino. Iba una discusión entre dos jugadores y vengo detrás del árbitro y le pongo la mano, como cuando uno dice ‘con permiso’ y él se da vuelta y me dice que me va a reportar, pero antes de eso, cuando vamos para adentro, él les dice a los demás árbitros que vayan para adentro, que él se iba a quedar en la puerta.

Me dijo que no lo tocara, que me iba a reportar. Entonces venía mucha más gente detrás de mí y después él sale diciendo que lo pellizqué. Después voy con el gerente de nosotros y le pregunté que en qué momento lo pellizqué, que no era cierto y me dijo que me iba a reportar.

Le dije: ‘Véame a la cara, porque por mi mamá yo a usted nunca lo pellizqué’ y eso fue hasta ahí lo que pasó.

Él dijo que iba con todo, que el comisionado lo respalda.

— ¿Qué dijo el comisionado?

El comisionado me dijo que tenía que esperar a ver qué iba a poner, porque tenía que hacer el informe. Eso fue lo que pasó. No voy a permitir que venga este señor a decirme a mí primero que él es gafete FIFA y después, yo no voy a permitir que un señor me venga a manchar a mí con algo que no he hecho.

Se lo dije a él en la cara ahí, que nunca lo pellizqué y la gente que vio, que estaba alrededor de mí, sabe que no lo pellizqué.

Ahora estoy saliendo afectado, tanto como jugador, como persona, y no voy a permitir que alguien venga a mancharme y que todo el mundo me esté señalando por algo que no hice.

— ¿Qué hará ahora?

Me voy a defender y hasta donde tenga que llegar, las consecuencias que esto tenga que llegar, vamos a ir a las últimas consecuencias, porque primero que todo, mi mamá me enseñó educación y yo soy muy respetuoso. Los que me han tratado y me conocen saben como soy, y no voy a permitir que una persona diga algo para perjudicarme.

— ¿El incidente fue con Henry Bejarano?

Sí, ese mismo señor.

— ¿Ya se asesoró con qué procede, porque por lo general, siempre se le cree al árbitro?

En este caso no se dará eso de que el jugador lleva las de perder, porque perdóneme lo que le voy a decir, pero yo los tengo bien puestos y yo sé que cuando hago una cosa, asumo las consecuencias, pero sé que cuando no las hago, me tengo que defender y aclarar bien las cosas como son.

A mí me van a respetar mi parte humana, porque yo soy una persona que nunca le ha hecho un mal a nadie y una de las cosas que tengo yo es que soy muy respetuoso y no voy a permitir que él ni nadie manchen mi nombre y menos cuando yo sé lo que soy yo.

Yo dirijo chiquitos y yo soy el que los guía y no puedo permitir que una persona ahora venga a manchar mi carrera. A mí me costó mucho volver a jugar.

Estuve parado un año sin jugar con San Carlos, solo entrenando, entrenando y entrenando. No se me daba oportunidad, nunca logré que me dieran regularidad. Ahora con Limón puedo volver a jugar, pero para que una persona venga y me haga eso, no lo voy a permitir.

— ¿Qué le dijeron en el equipo?

En el equipo me dieron la noticia ahora, me comunicaron que estaba suspendido. Inmediatamente agarré el teléfono y llamé a mis abogados y les dije lo que estaba pasando. Este sábado me sentaré con el abogado y vamos a hacer lo que tengamos que hacer.

— Es un castigo fuerte, ¿eso le preocupa?

Claro, yo creo que aquí los jugadores de fútbol tienen que saber sus derechos y tienen que saber cuándo se tienen que defender y no dejar que las cosas pasen. Yo creo que ya está bueno, para que un árbitro llegue y ponga en el informe todo lo que quiera poner y que el jugador no tenga derecho de defenderse.

Yo voy a llegar hasta lo último, último, último que yo tenga que llegar. Esto ya se va a parar, que si yo le caigo mal a tal o veo a este de mal manera hago un informe y ya. Y le creo al árbitro y ya.

A mí me ha costado mucho volver a jugar y con esto uno se tenga que quedar callado. No será así, será diferente. Esto va a ser diferente y va a servir para que todos los futbolistas sepan lo que tienen que hacer.

— ¿Hubo testigos de lo que pasó ahí?

Por eso le digo, el abogado mío sabe lo que tiene que hacer, es profesional y yo me voy a defender y le repito, voy a llegar hasta las últimas consecuencias, porque esto no lo voy a permitir.

Yo no lo puedo dejar pasar. He escuchado muchos casos con él, de que simplemente sale, desmiente y dice las cosas. Uno cuando dice las cosas tiene que hacerse responsable de cómo uno actúa. Yo me voy a defender y voy a limpiar mi nombre porque no es cierto.