Fanny Tayver Marín.   16 diciembre, 2019
Jonathan McDonald atacó lo que pudo, pero se fajó en defensa cuando la Liga se quedó con un hombre menos. Fotografía: Rafael Pacheco

No faltará quien le reproche que no anotó, porque lo que se espera de los delanteros es que hagan goles, pero Jonathan McDonald fue uno de los puntos altos de Liga Deportiva Alajuelense en el primer round de la gran final.

Atacó lo que pudo, pero dadas las circunstancias y las necesidades de los rojinegros de no permitir un gol más tras la anotación de Ariel Soto y la expulsión tempranera de Junior Díaz, el melenudo erizo se fue a la zona baja y se transformó en defensa impecable.

Verlo en coberturas en jugadas de táctica fija en contra no es nuevo y que sea el que rechace tampoco, pero que esté en la zaga despejando y cortando el avance del rival con marca, como si fuese un defensor nato, sí lo es.

Indicó que por como estaban las cosas, en el medio tiempo se propusieron que si no lograban el 1-1, se iban con el 1-0 para la casa, porque no podían regalar más nada y según él, así fue.

“Es una pérdida que nos hace irnos fortalecidos, porque Herediano con un hombre más tiró todo lo que tenía, todo su ataque, en su campo, con sus dimensiones y nosotros con diez pudimos aguantar. Esto nos llena de motivación y de muchas ganas de que llegue el sábado, con nuestra gente y ver qué podemos resolver y darle vuelta a esto”, expresó McDonald.

Sobre su “nuevo” rol como defensa, el delantero dijo: “Es lo que toca hacer, lo hablamos antes del partido. Haga lo que tenga que hacer para sacar esto, no importa lo que haga, pero hágalo y tocó hacerlo así, así se presentó el partido, no me quejo de nada. Lo disfruté. No tocó más camino que eso, no era el escenario que queríamos, pero le hicimos frente y creo que no es tan mala la pérdida”.

Alajuelense tiene tres partidos de no anotar y Mac espera que esa sequía rojinegra se acabe el sábado, cuando se dispute el partido de vuelta de la gran final.

“Son cosas que son determinantes y no podemos echarnos a morir o lamentarnos por lo que pasó. Quedan 90 minutos, o si nos vamos al alargue lo que haya que hacer, lo que haya que correr hay que hacerlo. Es el último partido de la temporada y sea como sea hay que revertir la serie”.

Dijo que en este momento la preocupación queda de lado, pues la Liga tiene que ocupar estos días en trabajar.

“Hay que pensar, pero a partir de este lunes ocuparnos. No pasa nada, las rachas son así. Entre más partidos se van sumando, más cerca se está de romperlo y tenemos la mejor oportunidad en el próximo partido, en nuestra cancha, con nuestra gente y como nos gusta jugar, a estadio lleno”.

Al igual que lo exteriorizaron jugadores de Herediano y futbolistas de Alajuelense, McDonald es del criterio que la serie está viva.

“Esperamos que como siempre la afición nos empuje, nos aliente y el gol puede caer en el primer minuto, o en el minuto 30, 40, 90 o 92. Hay que confiar y siempre estar atentos, porque la primera opción de gol que tengamos hay que concretarla y hay que estar preparados todos, nosotros los delanteros más, porque estamos más cerca del marco, pero en cualquier momento le puede quedar a otro y hay que estar concentrados y enfocados”, citó.

Además, considera que para la Liga es importante saber que solo necesita un gol para igualar la serie.

“No hay más, son noventa y resto de minutos, donde hay que morir en la cancha, hay que darlo todo, hay que hacer las cosas bien, pero no solo es correr y meter, sino que hay que ser inteligentes, tener inteligencia emocional, porque sabemos que se va a presentar el mismo juego de la vez pasada cuando ellos fueron con ventaja", opinó.

Y añadió: "Hay que saber manejar eso y la primera opción de gol que tengamos hay que meterla como sea para que ya el partido sea diferente”.

Herediano lleva una ventaja de 1-0 y así se presentará el sábado al Morera Soto, donde caerá el telón del Apertura 2019, en un estadio a reventar.