Steven Oviedo. 13 septiembre
Jonathan McDonald marcó el primero de Alajuelense ante Guadalupe. Fotografía José Cordero
Jonathan McDonald marcó el primero de Alajuelense ante Guadalupe. Fotografía José Cordero

En el partido en que no apareció Jonathan Moya ni Ariel Lassiter, Alajuelense recurrió a la “vieja fórmula”: meter a Jonathan McDonald para que le salvara un compromiso durísimo ante Guadalupe.

A los manudos no les salían las cosas en el Morera Soto, donde más dudas han dejado, pero la variante de Andrés Carevic en el minuto 56, al sacar a Marco Ureña para hacer ingresar a McDonald, le dio otra cara al partido.

El fútbol bonito empezó a quedar de lado, pues el líder necesitaba la victoria en su reducto para no dar pie a sus perseguidores en la pelea por el liderato.

La lucha es lo que nunca se le puede reclamar a Mac y esto lo dejó claro en la anotación que abrió la puerta de la victoria, en el 65’.

Jonathan aprovechó un trazo largo del hondureño Alex López y un pase de cabeza de Barlon Sequeira para enfrentar a Luis Diego Sequeira, quien sacó su primer disparo, pero el atacante siguió la jugada, le ganó por fuerza a los zagueros e hizo explotar en júbilo el Morera con el 1-0.

Después llegaría el gol de José Miguel Cubero, a diez minutos del final, lo que les permitió a los manudos salir con un 2-1 que los deja más líderes que nunca, con la clasificación muy cerca y el sueño del liderato volviéndose realidad.

Los rojinegros están sólidos. Desde su única derrota en el torneo, han ganado seis de siete partidos, 19 de 21 puntos, y tienen un espectacular 90% de rendimiento.

Pese a todo, el partido no fue nada sencillo para el equipo de Andrés Carevic, pero por eso la victoria sabe aún mejor.

A los 16 segundos Alajuelense le mandó un mensaje claro a Guadalupe de quién iba a ser el dominador del duelo, pues Ariel Lassiter estuvo cerca de abrir la cuenta con un tiro centro que pasó a centímetros del vertical.

La presión no mermó en esos dos primeros minutos, ya que Marco Ureña estuvo a punto de marcar el primero de la noche con un cabezazo, pero Luis Diego Sequeira sacó la pelota a una mano de manera magistral.

En el tiro de esquina siguiente, Cristopher Meneses puso a temblar el horizontal con un disparo de cabeza que también parecía el primero de los locales, que tenían totalmente encerrados a los guadalupanos.

Ahí se apagó la ofensiva manuda, Guadalupe salió con vida y pese a no tener la pelota, empezó a sufrir cada vez menos en la gramilla del Morera Soto.

El equipo de Geiner Segura hasta se atrevió a atacar un poco y su primera insinuación fue en el 15’, con un disparo desde fuera del área de Arturo Campos, pero que fue controlado sin problemas por Adonis Pineda.

En el 20’ llegó el error arbitral de la noche, pues Ariel Lassiter remató desde fuera del área y la pelota le pegó en la mano a Kevin Espinoza dentro del área, pero Juan Gabriel Calderón se guardó el pito cuando debió señalar el manchón blanco.

El cuarteto arbitral evitó otro error al anular el gol de Kenner Gutiérrez en el minuto 32’, ya que Anthony López cobró un tiro libre por el costado, que parecía llevar sello de gol, pero el capitán manudo tocó la pelota y estaba en fuera de lugar.

De ahí hasta el final del primer tiempo, Alajuelense fue el dueño de la pelota, pero el partido lo controlaba Guadalupe cerrándole los espacios a los erizos.

La Liga presentó por primera vez en mucho tiempo un once estelar sin extranjeros, pero sí echaba de menos a Alex López, quien no inició el compromiso por la participación con su selección en la fecha FIFA.

En el cierre del partido, Alajuelense le cedió un poco la iniciativa del partido a los guadalupanos y estos demostraron que saben jugar bien al fútbol.

Inclusive, Din John Arias estuvo cerca del descuento en el 84’ con un remate al poste y Kenneth Carvajal exigió al máximo a Adonis Pineda en la penúltima acción del duelo.

En el 93’ Frank Zamora descontó de penal, pero solo sirvió para maquillar el marcador.

Alajuelense trabajó por la victoria, como lo hace un equipo grande, con paciencia, esfuerzo y luchando cada balón. Así se llevaron los tres puntos que le permiten ver a los 11 equipos por debajo de ellos.