Juan Diego Villarreal, Fanny Tayver Marín. 9 diciembre, 2018

En el Morera había un silencio sepulcral. Los focos estaban puestos en el festejo de Herediano, que de paso fue bastante efusivo, como lo ameritaba el dramático pase a la final. Bastó voltear la mirada para ver la acción deportiva de la final: Antonio Pedroza, Pablo Salazar, Yendrick Ruiz, Heyreel Saravia y Jimmy Marín consolando a Jonathan McDonald.

El Mac de siempre fue héroe y villano en el Morera. Marcó el primer gol del partido y falló su penal en la tanda que definió al nuevo finalista.

Jonathan Mcdonald falló su penal en la final ante Herediano. Fotografía José Cordero
Jonathan Mcdonald falló su penal en la final ante Herediano. Fotografía José Cordero

Tras finalizar la ruleta rusa de los lanzamientos, Pedroza fue el primero en llegar donde estaba McDonald y le dio un beso al manudo en la mejilla derecha.

El goleador también recibió el apoyo de Salazar, quien le dio un fuerte abrazo, al igual que Saravia. Además, Marín le dirigió algunas palabras.

“Fuera de la cancha somos amigos, grandes personas, estos momentos son difíciles para él y todos los de la Liga, recuperarse de una derrota es doloroso”, contó Jimmy.

Posteriormente, el atacante también recibió “la mano en la espalda” de los suyos.

Mientras salía de la cancha hacia el camerino, expresó algunas palabras en la transmisión de Repretel.

Su tono de voz, su mirada y sus gestos eran de desazón. Sus brazos estaban abajo y caminaba con pausa.

“Sabemos que los penales son una moneda al aire... diay... pasó lo que pasó. Queda sufrirla otra vez y seguir para adelante”, indicó Jonathan.

El artillero también le dejó un mensaje a la afición que hizo su papel desde antes del compromiso.

“Lo intentamos dar todo en la cancha, los penales son así, si el fútbol es injusto durante los 90 minutos, en los penales es peor”, concluyó McDonald.

Un león herido

McDonald conversó con los medios de comunicación luego de su fallo. Al inicio sus respuestas eran cortas. Se notaba su frustración.

Tras errar el penal le puso el pecho a la crítica y confesó: “Es un año que hemos sufrido, hemos dejado todo en la cancha. Es un semestre donde trabajamos duro”.

McDonald es claro en que se viene un tiempo difícil por la desazón de la afición.

“Queda aguantar la presión, lo que se viene, la crítica todo... los jugadores que estamos en la Liga estamos anuentes a eso”, acotó.

Mac analizó el partido como si la Liga hubiera tenido siempre el control del encuentro. En su criterio “no fue que nos guindamos debajo del marco. Fuimos a atacar y estuvimos cerca del gol”.

Para el atacante, los manudos tenían “controlados” a los florenses y en una jugada “equis” llegó el gol de Allan Cruz.

Mac explicó que en el pasado tuvo una oportunidad para dejar el equipo, pero no lo hizo. No especificó si se refería a un pasado reciente.

“Decidí ponerme esta camiseta y seguir aquí. Listo, para delante. Fallar un penal no me determina. No determina el año que he hecho. Yo me pude ir y pude decirle a la Liga que me voy y ya. Sin pagar clausula ni nada o que agarren lo que toca o lo que les quede y no fue así, yo dije que quiero dejarles algo, no estamos pasando un buen momento financieramente. Yo dije que no podía ser egoísta, me han dado de comer por casi siete años, jamás los voy a dejar abandonados en la parte deportiva y menos en la económica”, reflexionó McDonald.

Secuencia de la acción
Jonathan McDonald iba camino a cobrar el tercer penal de la Liga. Foto: Rafael Pacheco
Jonathan McDonald iba camino a cobrar el tercer penal de la Liga. Foto: Rafael Pacheco
McDonald tomó el balón con sus manos antes de colocarlo en el manchón blanco. Foto: Rafael Pacheco
McDonald tomó el balón con sus manos antes de colocarlo en el manchón blanco. Foto: Rafael Pacheco
El atacante se preparó para su disparo. Foto: Rafael Pacheco
El atacante se preparó para su disparo. Foto: Rafael Pacheco
El cobro del manudo fue suave al centro y Leo Moreira estiró su mano izquierda para detenerlo. Foto: Rafael Pacheco
El cobro del manudo fue suave al centro y Leo Moreira estiró su mano izquierda para detenerlo. Foto: Rafael Pacheco
Jonathan McDonald no ocultó su tristeza tras su cobro. Fotografía José Cordero
Jonathan McDonald no ocultó su tristeza tras su cobro. Fotografía José Cordero