Por: Daniel Jiménez.   5 marzo

Un Johan Venegas de Mundial. Ese es el que quiere la afición, pero en el campo hay otro. Lo intenta y no le salen las cosas. Se nota a leguas. La primera vez que se puso la morada generó controversia, fue un golpe mediático en el momento; ahora, solo una expectativa que se mezcla con ansiedad, presión y tensión.

Con Saprissa ya protagonizó algunos capítulos entre el que destacan un chispazo, silbidos, polémica y el Mundial.

Johan Venegas ha jugado 866 minutos en el Clausura. Foto: Diana Méndez
Johan Venegas ha jugado 866 minutos en el Clausura. Foto: Diana Méndez

Comencemos por el buen día: la mejor de versión de Venegas fue en el clásico nacional (3-1). Ese día Venegas conoció al saprissismo y viceversa.

Además, vivió tres silbatinas: en el Estadio Nacional ante Grecia (2-2) y en la Cueva contra América (1-5) y Cartaginés (1-0).

Los otros dos episodios tienen que ver con el altercado con Ariel Rodríguez y su evidente enfado al salir de cambio ante los brumosos (aunque ambos futbolistas dijeron que ya estaba solucionado).

“Escogí el reto más difícil”, confesó Venegas a Teletica Deportes. Su meta está en Rusia, aunque habla poco de la Selección Nacional.

“Me propuse el reto de venir aquí y lo he asumido, conforme van pasando los días nos vamos a ir viendo bien. Como toda persona en su trabajo, a veces se pasa un día malo, pero como dice la Biblia: hay que esforzarse y ser valiente, porque el Señor no me abandonará”, citó el futbolista.

Sobre la reacción de la afición sobre su rendimiento en el campo, el extremo lo califica de “normal”.

“Es una afición sumamente exigente, antes de venir aquí conversé con Joel Campbell y él me dijo lo mismo y así lo he notado. Lo tomo a bien. Al que mucho tiene, mucho se le exige”, concluyó Venegas.

Por su parte, en el cuerpo técnico afirman que no tienen nada que recriminar al jugador y están satisfechos con su compromiso.

“Venegas nos colabora montones, ha tenido partidos muy buenos y en otros la afición le exige más de la cuenta por ser un gran jugador. Es un muchacho que sabe lo que quiere y nos alegra que su compromiso sea con el grupo”, explicó Víctor Cordero, asistente técnico.

El morado tiene en el Clausura 866 minutos disputados en 11 partidos. Anotó dos goles y le han mostrado cinco cartulinas amarillas.