Fiorella Masís. 8 octubre, 2020

Las variantes ofensivas de las que gozaba Saprissa en el torneo anterior disminuyeron significativamente, pero al mismo tiempo aparecieron cartas conocidas; una de ellas Jimmy Marín.

Jimmy Marín celebra su primer gol ante Sporting con agradecimiento hacia el cielo. / Fotografía: John Durán
Jimmy Marín celebra su primer gol ante Sporting con agradecimiento hacia el cielo. / Fotografía: John Durán

El hijo que en algún momento la S dejó escapar regresó con el cartel de figura. Inmediatamente después de su presentación con la camisa número 80, sobre sus hombros cayó una exigencia inevitable.

Con cualidades ya conocidas, los aficionados depositaron en él y Daniel Colindres el peso de la ofensiva, sobre todo tras la salida de Christian Bolaños.

Sin embargo, a los morados les ha costado convencer en el inicio del torneo y así ha sucedido con Jimmy, quien pese a ello ha sido el más peligroso de su equipo.

Los goles son el mejor aliado, pero las funciones de Marín sobresalen también en otros aspectos. Normalmente cuando Saprissa se acerca más al área rival, el balón pasa por sus pies.

(Video) Segundo gol de Jimmy Marín ante Sporting FC

Sin un delantero 9, este miércoles esa producción ofensiva estaba aún más enfocada en lo que pudieran hacer él y Colindres.

La fórmula tuvo un resultado positivo, porque el joven que este jueves alcanzó los 23 años, halló un triple objetivo: volvió al gol, le dio la victoria a su equipo y por primera vez hizo dos anotaciones en un mismo partido de la máxima categoría.

“La verdad estoy muy contento, agradecido con Dios por hacer mi primer doblete. Tengo años desde que empecé a jugar en Primera buscando un doblete y hasta hoy se me dio. Ahora, seguir luchando en los entrenamientos”, expresó el futbolista.

En general, en su carrera los goles no han sido la principal carta de presentación, pero desde su debut, en 2015, ha destacado por la calidad individual y la capacidad para generar peligro. Con Saprissa tiene cuatro goles (tres en este torneo), con Belén hizo un tanto y en Herediano alcanzó diez dianas.

La alegría de este miércoles no solo sirvió para responderle a una afición difícil de satisfacer, sino también para darle tranquilidad al equipo cuando más la necesitaba.

A Saprissa le ha costado convencer y la planilla fue blanco de cuestionamientos tras las derrotas ante Cartaginés. Pese a eso, está a un punto del liderato y con un partido menos.

Pero lo cierto es que tras ocho partidos la tarea para mostrar la mejor versión está pendiente.

Individualmente, Marín dice estar “consciente” de que los seguidores morados esperan mucho de él y todavía no se siente en su mejor momento.

En el partido con Sporting FC (victoria 2-1) pudo reponerse de una ocasión de gol inigualable apenas en el minuto uno.

“Sé que tengo que mejorar muchas cosas, conforme van pasando los días y entrenamientos voy mejorando. (...) Fallé al principio, pero tuve calma y fortaleza mental para seguir adelante".

“A veces no salgo muy contento porque sé que puedo dar más, le pido a Dios que me dé confianza y sabiduría para mejorar y llegar a la cancha a dar el máximo, pero consciente de que debo mejorar y aún no estoy en mi nivel”.