Daniel Jiménez. 14 agosto
Jeaustin Campos, técnico de Jicaral, durante el juego ante Saprissa. Fotografía José Cordero
Jeaustin Campos, técnico de Jicaral, durante el juego ante Saprissa. Fotografía José Cordero

¿Cómo explica el Jicaral de la primera parte, cuando no estuvieron bien plantados atrás?

Esa es la pregunta del partido, qué pasó en esos 45 minutos. Hay que verlo desde diferentes maneras, uno el futbolístico, otro el emocional. Si empezamos para este último, fuimos absorbidos por el ambiente, a algunos les costó meterse en el partido. Debíamos tener un juego casi perfecto y por un lapso bastante amplio no nos encontramos. El segundo tiempo fue el partido que yo me imaginaba. Los muchachos en el camerino aceptaron que quedaron debiendo; todos quedamos debiendo.

Algunos dirán que es un derecho de piso, puede ser. La parte emocional repercute mucho en el desenvolvimiento y después acomodamos las fichas y prácticamente con los mismos jugadores tuvimos un partido diferente.

¿Qué se puede rescatar de Jicaral de este juego?

Ante Herediano me preguntaron si Jicaral iba a ser protagonista y les dije que tenemos los pies sobre la tierra. Por haberle ganado a Herediano no somos un equipo sembrado en la liguilla ni hoy es el reflejo de un equipo que ha venido trabajando así (de mal). Hay una ecuanimidad en la derrota y en la victoria. Perdimos, creo que Saprissa hizo un extraordinario partido. Perdimos por errores de nosotros y virtudes del rival.

No somos tan buenos como lo que pasó en Heredia ni tan malos con lo que pasó hoy. Hay que pasar la página de un partido horrible. El equipo es muy maduro y autocrítico y tenemos que capitalizar este resultado. Hay derrotas que duelen, pero enseñan, y esta es una de esas. Está en nosotros concluir qué hicimos mal.

¿Cómo encontrar la regularidad en el equipo?

Antes del entrenamiento de mañana tenemos que saber que hay momentos en los que tenemos que ser muy autocríticos. Este es el momento ideal, el sueño que tenemos como equipo recién ascendido, sigue estando vivo. La autocrítica debe servir para reinvindicarnos.

¿Le sorprendió el Saprissa?

A como lo vimos en el análisis de los partidos que ha jugado Saprissa, sabíamos que hay cierto cambio en la conducta futbolística de ellos, ya no son tan románticos sino que hacen pases largos. Había una franja para presionar, los teníamos estudiado. El planteamiento de repente estuvo bueno, pero de repente faltaron algunos ingredientes. El entorno nos cohibió. Saprissa nos sorprendió con movimientos y pases largos, los muchachos no lograron tener la lectura adecuada.

¿A qué se debe que Saprissa ya no es tan romántico en su sistema de juego?

No soy quién para evaluar al rival ni para decir detalles íntimos. Lo que digo es lo que veo, que hay un cambio, me sorprendió en algunos partidos que no es tanta transición corta, sino largas, que lo teníamos contemplado.

¿Qué significa para usted volver a este estadio?

En este torneo me he sentido bien a donde hemos ido.