Cristian Brenes. 18 agosto

La primera impresión es determinante y el jamaiquino Maalique Foster puede dar fe de esto. Prácticamente nadie lo conocía en Costa Rica, entró en la órbita del fútbol tico luego de enloquecer a Santos en su serie de la Liga Concacaf y esto le bastó para que Alajuelense pusiera sus ojos en él y finalmente lo fichara.

Foster se mostró como un volante con desequilibrio, velocidad, encarador y con gol, al menos esa es la versión que se le conoce en el país, tras lo que mostró ante los guapileños y precisamente esto fue lo que convenció a los erizos para contratarlo.

Maalique Foster (izq.) enfrentó al Santos de Guápiles en la Liga Concacaf. Fotografía: John Durán.
Maalique Foster (izq.) enfrentó al Santos de Guápiles en la Liga Concacaf. Fotografía: John Durán.

El técnico Luis Diego Arnáez ya había adelantado el viernes que le interesaba el mediocampista, la dirigencia rojinegra se puso a trabajar en las negociaciones con el Portmore United, equipo dueño de su ficha y con el que marcó 16 tantos desde 2015 hasta la fecha. Finalmente, este sábado se llegó a un acuerdo.

“Tenemos varias opciones. Maalique Foster es un jugador interesante porque juega por fuera, de mediapunta, pero tiene características de diez, muy buen pase, muy buen control de balón, muy buena técnica para habilitar compañeros, pero aparte de eso tiene gol”, señaló el estratega.

Los erizos no dieron detalles del tiempo del contrato. No obstante, el futbolista llegará la próxima semana a suelo nacional para integrarse de inmediato al plantel.

Maalique impresionó a los scouts del New York Red Bull de la MLS a principio de año, pero finalmente no se dio su pase al fútbol de los Estados Unidos.

La llegada del volante descarta por completo cualquier alternativa con el hondureño Mario Martínez, quien era otra de las opciones que barajaban los manudos, pero no pudieron concretar.

Alajuelense ya cuenta en sus filas con los catrachos Alex López, Róger Rojas y Luis Garrido. Con el jamaiquino llenaron el sitio que dejó el panameño Abdiel Arroyo, quien se marchó al Santa Clara de Portugal. Con esto los manudos se quedan sin opciones de optar por más foráneos.