Steven Oviedo, Cristian Brenes.   10 diciembre, 2019
Esteban Alvarado se quejó de una lesión en la pierna durante el partido del Herediano ante Alajuelense. Foto: Rafael Pacheco

Herediano llegó con una consigna clara al Estadio Alejandro Morera Soto: sellar el pase a la final de la forma que fuera, por lo que una de sus principales armas fue la pérdida de tiempo para bajarle el ritmo al partido.

Los heredianos fueron muy astutos para que el reloj jugara a su favor, hasta desesperar a Alajuelense y dar el paso a la gran final.

En La Nación observamos nuevamente el duelo entre manudos y florenses para cronometrar el tiempo que perdió el Herediano para sacar el resultado.

Se tomaron en cuenta los segundos que se duraban para realizar los saques de banda, los tiros libres, saques de puerta, los cambios y reanudar el juego ante las lesiones del equipo de José Giacone.

En total, el árbitro Hugo Cruz dispuso que se jugaran 103 minutos, los 90 de tiempo normal más los cinco de reposición del primer tiempo y los ocho añadidos del segundo tramo del encuentro.

De esos 103 minutos, el Herediano tuvo el juego detenido durante 40 minutos con 30 segundos, lo que equivale a un 39% del tiempo disponible en el partido, lo que generó mucha molestia en Alajuelense.

“No vino a querer jugar fútbol, el arquero se tiró seis veces, decía que estaba lesionado y después hacía un saque de puerta. Creo que fue exagerado el tiempo que perdió el Herediano”, detalló Andrés Carevic, técnico de Alajuelense.

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Solamente en el primer tiempo, los visitantes le bajaron 16 minutos y 45 segundos al reloj, pero el central solo dispuso que se jugaran cinco de más.

En esa primera etapa, hubo dos jugadas donde el Herediano le bajó más de un minuto al encuentro. Primero, en el 25’, cuando se lesionó Esteban Alvarado y la reanudación tardó un minuto y 40 segundos en llegar.

Después, en el 34’, Alvarado volvió a resentirse y el partido estuvo detenido durante un minuto y 47 segundos.

“Herediano hizo su partido, que era defenderse, bloquear la posibilidad de nosotros de poder penetrar esa línea de cuatro. Hicieron su juego por eso el resultado fue de 0-0. Es un juego que desde que llegó Giacone han manejado muy bien con dos líneas de cuatro bien paradas”, analizó Junior Díaz, defensor manudo.

Los dirigidos por Giacone tardaban hasta 15 segundos para realizar un saque de banda, mientras que los erizos únicamente cuatro segundos o menos.

“Yo respeto cualquier esquema de juego, pero no me gustaría jugar en ese equipo. Yo siempre voy al fútbol de pie a pie. Sé que aprendimos bastante de eso”, argumentó Marco Ureña, delantero manudo.

Para la etapa complementaria, de los 53 minutos que se vivieron en el Morera, el Herediano tuvo el balón detenido en 23 minutos y 45 segundos.

Además, de los ocho minutos de reposición, los rojiamarillos hicieron que se perdieran tres minutos y 25 segundos.

La jugada en la que Esteban Alvarado es impactado con un encendedor le restó más de dos minutos al juego, pero la acción donde más se detuvo el compromiso fue en la variante de Berny Burke, donde se perdieron dos minutos y 24 segundos.

“En una final yo he aprendido que se juega todo, se tiene que jugar de muchas formas. Ellos plantearon un partido para cortar y tratar de no dejarnos jugar”, recalcó José Miguel Cubero, capitán manudo.

Las otras dos variantes que realizó el Herediano le bajaron más de un minuto al partido y le sirvieron a los visitantes para hacer que el reloj se volcara a su favor para desesperar al equipo de Andrés Carevic.

Herediano abrirá la final del Apertura 2019 este domingo a las 4:30 p. m. en el Estadio Eladio Rosabal Cordero.