Cristian Brenes. 16 febrero

Cartaginés levantó un poco la cabeza y liberó presión luego de triunfar ante Limón 1 a 0, con un tanto de Joaquín Aguirre en el minuto 90+4. El técnico Hernán Medford destacó la parte mental de su equipo para no bajar los brazos en un juego que controlaron de principio a fin, pero por poco se les escapa el gane.

Cartaginés tuvo que sufrir hasta el final, pese a ser dominador, ¿cómo evitar esa agonía hasta el último suspiro?

Este es un equipo que produce mucho, tuvimos a Limón debajo del marco casi todo el partido, pero algunas veces se es efectivo y en otras no. Debimos de ser más efectivos; sin embargo, el gol cayó cuando tenía que caer. Es el premio al esfuerzo y al partido que se hace, así que ganamos con mucho mérito. Nadie dice que el gol tiene que ser en el primero minuto, aunque la tuvimos en ese momento (penal fallado), pero son cosas que pasan y el equipo siguió hasta que lo logró en el 90+4′.

”Esto es parte de un cambio en la parte mental del equipo y el no caer en desesperación ante un rival que nos enfrió el juego. Cartaginés fue mejor desde el principio hasta el final y ganó con todos los méritos.

Más allá de que sacaron la victoria, pareció que salió molesto, ¿qué fue lo que no le gustó?

Molesto no, jamás. No sé de dónde sacan esto, porque uno sale eufórico y contento. Les dije a los muchachos que nadie dijo que iba a ser fácil y por eso al final uno lo vive con euforia y a la vez tranquilo. Enojado no, porque no solo es el marcador, es el trabajo que hicimos y eso me tiene contento. Al menos hoy (domingo) tenemos derecho a disfrutar el triunfo.

Los jugadores de Cartaginés lograron liberar algo de presión tras derrotar a Limón 1 a 0, con gol de Joaquín Aguirre en el minuto 90+4. Los brumosos volvieron al triunfo, en la fecha 10 del Clausura 2020. Fotografía: Jeffrey Zamora
Los jugadores de Cartaginés lograron liberar algo de presión tras derrotar a Limón 1 a 0, con gol de Joaquín Aguirre en el minuto 90+4. Los brumosos volvieron al triunfo, en la fecha 10 del Clausura 2020. Fotografía: Jeffrey Zamora

Era una semana de decisiones por todo lo que sucedió con Darryl Parker y los errores que cometió, ¿qué tan difícil fue tomar esas directrices con el equipo?

No puedo basar mis emociones a lo que dice la gente o la prensa, porque sino, termino metiendo, cambiando, quitando o poniendo y en esto todo el mundo tiene sus gustos distintos. Siempre he sido un entrenador que apadrino a los jugadores, porque todos se pueden equivocar. Con lo de Parker queda demostrado que lo de él era la parte mental y que cayó en desconfianza, porque nadie le quita que es un buen portero. Tengo que apadrinarlo, son manejos que tiene uno y cuando uno confía en los futbolistas es cuando más rinden.

¿Cómo toma que la afición se volcara con Darryl Parker y lejos de silbarle por los errores previos, le dieron apoyo?

Tengo que felicitar a la afición porque demostraron el apoyo que le dan a Darryl y al equipo. No solo fue con Parker, sino al plantel en general, porque veníamos de perder 3 a 0 y la poca afición que se presentó llegó a ayudar y al final se llevaron su regalo. Obviamente que todos estaban como yo al final, un poco desesperados porque no caía el gol, pero así es el fútbol y quién dijo que no se sufría. De verdad que mis respetos con los fanáticos por su actitud con el equipo y especialmente con un jugador que venía pasando algunas cosas.

¿El equipo se mete en una desesperación en los juegos?

Eso es mental, porque el equipo fluye bien. Ante Limón especialmente llegó la desesperación porque no entraba el balón y al final se logró. Cuando este equipo tiene tranquilidad para jugar lo hace bien, sin embargo, no se debe entrar en esa desesperación.

¿Hace cálculos de los puntos que debe de ganar para meterse en la pelea por clasificar?

No, nosotros vamos partido por partido. Acá nadie ha sacado eso (cálculos) y está prohibido hacerlo. No podemos anticiparnos a escenarios, esa es mi filosofía y la del grupo. Vamos con metas a corto plazo.