Esteban Valverde. 12 octubre
Freddy Álvarez es felicitado por sus compañeros al abrir la cuenta en el duelo entre Herediano y Saprissa. Fotografía: John Durán
Freddy Álvarez es felicitado por sus compañeros al abrir la cuenta en el duelo entre Herediano y Saprissa. Fotografía: John Durán

Herediano vio al Saprissa llegar al Eladio Rosabal Cordero mal herido, sin sus figuras: Johan Venegas, Mariano Torres y David Ramírez. También lo vio entrar sin portero, pero eso no le importó: no le tuvo piedad, lo goleó y lo puso en crisis.

El Monstruo ya tiene tres derrotas consecutivas y no gana por campeonato nacional desde el 19 de setiembre, es decir, hace casi un mes. La realidad del ganador es muy diferente porque de los últimos 12 puntos se dejó nueve.

Al minuto 75 del cotejo, Wálter Centeno decidió no brindar más instrucciones. Cuando Brian Rubio, atacante mexicano, se levantó sobre Alexander Robinson, remató y Alejandro Gómez, arquero designado para este duelo falló para que la pelota ingresara; el técnico de la S solo acató a tomar asiento, guardar silencio y cruzar miradas con sus asistentes.

Hace una semana el Saprissa soñaba con el liderato, no obstante ocho días después esa posibilidad prácticamente se le esfumó y el torneo se le complica cada vez más, al punto que la derrota 4 a 0 ante Herediano mandó a los morados de ser escolta de la Liga al cuarto lugar.

El Team, escuadra consciente de que ante los tibaseños se jugaba no sólo tres puntos sino la posibilidad de herir más a un rival directo, golpearlo directo al hígado como hizo la Liga hace una semana, no dejó ir la oportunidad y con un planteamiento táctico envidiable le pasó por encima.

Es cierto, al cuadro morado le resta un partido ante Jicaral, pero es de visitante y ante un rival que está peleando por clasificar por lo que es duelo directo. No obstante, el problema de los saprissistas no es de puntaje, más allá de eso las falencias son notorias en su confianza.

Los tres arqueros no dan seguridad, tienen errores de bulto que entregan partidos y llenan de frustración y desconfianza a sus compañeros.

La idea de posesión del balón de parte de Paté ya no existe, está totalmente desdibujada, al punto que con dos bloques cercanos y presión alta los rivales controlan cualquier ofensiva, así lo hizo la Liga y también el Team.

Saprissa se vio bien durante los primeros nueve minutos del encuentro, cuando Marvin Angulo atacó los espacios con pelotas filtradas a Manfred Ugalde. Una pelota parada por una falta al juvenil le permitió a Angulo reventar un balón en el palo derecho de Esteban Alvarado y después, con la defensiva aún atontada, Ugalde desequilibró y creó un chance. Ahí se acabó Saprissa.

Las dos acciones despertaron al club local, Rándall Azofeifa empezó a consolidarse como recuperador y Freddy Álvarez entendió que debía ser el eje. Antes de conseguir su primer tanto, los florenses tuvieron tres ocasiones claras en las que la puntería no fue efectiva.

En el 45', una joya de Freddy Álvarez de larga distancia puso el 1 a 0 y le dio a los rojiamarillos el empujón que necesitaban para dejar de ganar y comenzar a castigar.

El segundo tiempo fue un espectáculo para los heredianos, el azteca Brian Rubio fue un verdadero dolor de cabeza para la defensiva y además de anotar consiguió expulsar a un jugador.

Aunque el segundo gol tardó en llegar, el dominio fue totalmente rojiamarillo. El cuadro de José Giacone no pasó apuros y reflejo de eso fue que Ariel Soto, en una recuperación, decidió buscar su gol.

El lateral izquierdo quitó dos marcas, mandó un globo al espacio para él mismo picar por la pelota, como sucede en las mejengas, y la jugada le salió, Luis José Hernández quiso rechazar pero la pelota le pegó a Ariel y bañó a Gómez.

La cuenta la cerró Rándall Azofeifa con un penal en el 90'. El 4 a 0 es la segunda cachetada fuerte que reciben los tibaseños en una semana.

Christian Bolaños salió cabizbajo, Michael Barrantes prefirió picar hasta su camerino para no entablar conversación con nadie, Paté miró al cielo, colocó sus dos manos en los bolsillos y caminó rápidamente moviendo su cabeza de izquierda a derecha, en señal de negación. Saprissa se nota ya no solo golpeado, sino también atontado, sin reacción.

Antes nadie ponía en duda la clasificación saprissista, ahora con un partido menos y una crisis total de confianza los dirigidos por Centeno no tienen derecho a fallar porque la renta se acabó, la 'S' juega de ahora en adelante con el agua en el cuello.

Herediano, por su parte, continúa en alzada, los florenses se dieron gusto ante el Saprissa y ya son segundos de la tabla, lejos de Alajuelense, pero demostrando que su fase irregular acabó y están en la curva ascendente de rendimiento.