Daniel Jiménez. 26 mayo

Guanacasteca y Jicaral mostraron sus primeras armas en su lucha por el ascenso. Al final, la lluvia le ganó al fútbol y el resultado fue de 0-0 en el estadio Chorotega de Nicoya, con esto todo el suspenso queda para el partido de vuelta, a jugarse el próximo fin de semana en Jicaral.

La cancha resistió la fuerte e intensa llovizna, pero es claro que la visita se llevó un botín. Siempre es bueno hacer respetar la casa en estas series y la ADG no pudo lograrlo.

La intensa lluvia se hizo presente en el estadio Chorotega de Nicoya e impidió un buen espectáculo. Foto: Jorge Castillo
La intensa lluvia se hizo presente en el estadio Chorotega de Nicoya e impidió un buen espectáculo. Foto: Jorge Castillo

El partido fue de roce, de sacar la doble tracción y meter pata. Eso llevó a que el árbitro central Jimmy Torres tuviera mucho trabajo.

Tanto así que Torres no pitó dos penales claros para Guanacasteca. Ambos fueron en el complemento.

En el 63′, José Pablo Córdoba fue sujetado de su camiseta por Rafa Núñez en el área; Torres se encontraba muy cerca de esta jugada, pero no lo consideró así, lo que enfadó al público.

La otra jugada fue a los 67 minutos: un remate de Córdoba de tiro libre y el balón se estrelló en la mano de Wálter Chévez.

La primera acción fue más clara que la segunda, aunque ambas era infracciones sancionables.

En cuanto a los banquillos, Jeaustin Campos le ganó el partido tácticamente a Mauricio Guevara. Se defendió bien y supo atacar, pero hay que decirlo: el parón de más de un mes hizo mella en los pamperos.

Eso no quiere decir que no corrieran, que no mostraran su deseo, que no estuvieran atentos, pero físicamente Jicaral estaba en mejor estado de forma. Eso quedó claro.

El estratega Guevara montó un show al borde de la línea de cal. No se cansó de meter al público en el partido, de reclamar las decisiones arbitrales y de exigir a sus jugadores ir al frente. Sabía que tenían que llevarse la ventaja de su casa, pero no fue así.

El volante Yosimar Arias no tuvo un buen partido. Impuso su experiencia, pero hasta ahí. Fue impreciso, no dio salida al equipo y tampoco aportó en remate de media distancia. Quizás la lluvia también le impidió sacar a relucir su técnica.

El partido fue de meter el pie con fuerza, como en esta acción. Foto: Jorge Castillo
El partido fue de meter el pie con fuerza, como en esta acción. Foto: Jorge Castillo

Por otro lado, la mediacancha la ganó Wálter Chévez, quien sí se mostró más participativo y no solo en jugadas de táctica fija.

Chévez bajó y pidió el balón en su terreno, intentó abrir la cancha y aportó a sus compañeros en pases filtrados. Lo hizo bien, le dio cambio de ritmo a su equipo.

Aunque no se viera reflejado en el marcador fue el mejor hombre de los visitantes.

Los porteros tuvieron poco trabajo, pero hicieron lo suyo. El guanacasteco Ivan Acuña defendió bien su arco en acciones de balón parado; por lo demás no tuvo peligro.

Especialmente en dos acciones de tiro esquina de Chévez, en las que el balón cerró hacia el marco como amenaza de un gol olímpico; entonces aparecieron las manos de Acuña.

El visitante Luis Alpízar estuvo siempre atento, pero no existió una jugada en la que se tuviera que ampliar a fondo realmente para salvar a su equipo.

El público fue lo mejor del partido. La gente montó su fiesta desde antes que salieran los equipos al terreno de juego. Había buen ambiente en el Chorotega tanto así que ni la lluvia pudo mermar la fiesta en las gradas.

Ahora todo queda para el próximo domingo a las 11:15 a. m. en el estadio de la Asociación Cívica de Jicaral.

De permanecer este marcador de 0 a 0, luego de 90 minutos, se disputarán tiempos extras y de ser necesario hasta los penales para determinar cuál de los equipos es el nuevo inquilino de la Primera División.