Fanny Tayver Marín. 4 febrero
Geancarlo Castro jugó 59 minutos contra Pérez Zeledón. Fotografía: Rafael Murillo
Geancarlo Castro jugó 59 minutos contra Pérez Zeledón. Fotografía: Rafael Murillo

Geancarlo Castro tenía casi siete años cuando acudía a las canchas en Monserrat, donde hoy se encuentra la Universidad Técnica Nacional, detrás del Mall Internacional. Ahí, él iba a ver a su primo que estaba en la escuela de fútbol.

Aquel chiquillo observaba de lejos lo que hacían esos pequeños y para matar fiebre, les ayudaba a juntar bolas.

Quien estaba a cargo de ellos era Amelia Valverde, la actual directora técnica de las selecciones femeninas. Aunque él no se percataba, ella notaba que siempre andaba por ahí, así que lo invitó a integrarse al grupo.

Ahí comienza la historia de Castro en el fútbol, ese cachorro que el domingo debutó como titular con Liga Deportiva Alajuelense.

Él cuenta que Valverde fue quien lo descubrió, pero ella cree que fue una facilitadora en ese proceso de formación.

“A él lo entrené varios años y me acuerdo que era muy sobresaliente en el grupo, era muy habilidoso, así como es ahora, muy bueno en el uno contra uno, alegre para ir al ataque y sumar. Él era el más pequeño de todo el grupo”, contó Valverde a La Nación.

La emoción que la estratega sintió el mes pasado cuando Castro jugó como lateral en los 90 minutos por la vida la volvió a experimentar el domingo, al percatarse de que ese talento sumaría sus primeros minutos en la máxima categoría, solo que como volante por fuera.

“Fue una emoción enorme porque es alguien que tuve la posibilidad de entrenar y por lo menos aportarle algo. Yo fui como la guía, eso de descubrirlo, pues no se descubren, el talento que él tiene es innato. Es veloz, potente, bueno en el uno contra uno, le gusta encarar, así como lo recuerdo de pequeño, así lo veo ahora”, destacó.

Castro se integró a ese grupo de chiquitos de seis años y él tenía casi un año más, pero en estatura, era el más pequeño.

“Yo ayudaba a la muchacha que estaba, luego ella no siguió y me dieron esos grupitos de liga menor a mí y yo me acuerdo que él llegó. Los tuve cinco años, los dejé de diez años cuando me fui”.

Geancarlo Castro estaba muy contento porque muchos integrantes de su familia lo acompañaron en su debut. Fotografía: Rafael Murillo
Geancarlo Castro estaba muy contento porque muchos integrantes de su familia lo acompañaron en su debut. Fotografía: Rafael Murillo

Recordó que disfrutó mucho de esa etapa, que es 100% de formación y ella le daba énfasis a la coordinación y mucha sensibilidad de la parte con la pelota.

“No solo que patearan de cierta forma y con mejor golpeo, sino que mejoraran con otros tipos de coordinación, del desarrollo motor y de los componentes lúdicos. Yo me acuerdo que con ellos jugaba mucho, me gustaba que en el calentamiento ellos fueran descubriendo una u otra cosa, nos metíamos a torneos, pero la prioridad no era ganar, era que aprendieran a jugar y a divertirse, a estar con la pelota en contacto”.

Amelia tenía en ese grupo a 40 chiquitos aprendiendo a jugar fútbol, entre ellos, Geancarlo.

“Era una locura y es una etapa que recuerdo con mucho cariño, es meramente formación, estamos en una etapa de niñez en la que están aprendiendo a conocerse y a conocer el fútbol como un deporte. El 25% del entrenamiento era recreativo, nunca sin partido, porque eran demasiado fiebres y esa era la metodología de la Escuela de Fútbol Central de la Liga”.

Sin falta, la técnica y los chiquitos estaban en la cancha todos los sábados, de 7 a. m. a 9 a. m., montando las bases de quienes estaban ahí por hacer deporte, o por construir el sueño de jugar fútbol, como le pasó al último cachorro en debutar con la Liga.

Entre sacrificios, esfuerzo e ilusiones

Geancarlo Castro vive en Orotina y para ir a entrenar, se levanta todos los días a las 4 a. m. y tras las prácticas, va al colegio. Para eso, tiene el apoyo incondicional de sus papás.

Geancarlo Castro lamentó que tuvo dos ocasiones para anotar y no lo consiguió. Fotografía: Rafael Murillo
Geancarlo Castro lamentó que tuvo dos ocasiones para anotar y no lo consiguió. Fotografía: Rafael Murillo

El domingo jugó 59 minutos contra Pérez Zeledón, un juego que no sabe cómo definirlo, porque fue su debut, pero los manudos perdieron 1-2 en el Morera Soto.

“Me sentí muy contento, muy feliz de haber debutado con los colores de mis amores, con la institución que me vio crecer desde pequeño y estoy feliz y a la vez triste, porque no pudimos sacar el resultado. Manejamos mucho rato el partido, tuvimos oportunidades claras, a mí me quedaron dos, pero hay que seguir trabajando, esto aquí no se termina”, mencionó Castro.

Varios de sus compañeros le hablaron antes del partido, durante el encuentro y una vez que acabó el juego. Entre las recomendaciones hubo frases como que tuviera confianza, que lo hiciera con tranquilidad y que no se complicara, que hiciera pases buenos y disfrutara.

Lo único que le pidió Cristian Oviedo fue que aprovechara la oportunidad y que llegara a recibir la pelota.

“No toqué muchas, pero sentí que lo hice bien, esperaba hacerlo un poco mejor. Tuve dos oportunidades, no se dieron, pero hay que seguir. El domingo fue el día más feliz de mi vida por debutar y me siento muy orgulloso de hacerlo con estos colores y el escudo que llevo en el pecho”.

Viene una semana importante para la Liga y Castro quiere seguir sumando minutos. Alajuelense visitará a Grecia el miércoles, en el Colleya Fonseca; mientras que el sábado le hará frente al primer clásico del año, en el Ricardo Saprissa.

“Vamos a pensar en Grecia, una cancha difícil, pero vamos a trabajar fuerte, espero tener minutos y si no se da, los compañeros lo harán de la mejor manera. El clásico es un partido que todos quieren jugar y vamos paso a paso”, finalizó.

Tras cinco partidos disputados, la Liga tiene apenas cinco puntos y marcha en el penúltimo puesto de la tabla, con dos partidos menos que el líder, Grecia.

Este lunes, el colombiano Hernán Torres asumió formalmente la dirección técnica de los rojinegros y contó con el grupo completo, pues ya se reintegraron Esteban Alvarado, Barlon Sequeira, José Miguel Cubero y Jonathan McDonald, quienes se encontraban en la Selección Nacional con Gustavo Matosas.

Además, Alex López ya superó la lesión que sufrió en el hombro izquierdo durante la primera fecha del torneo y su retorno sería el miércoles.