Fútbol Nacional

Futbolista Indira González cuenta cómo fue su grave lesión y el optimismo para recuperarse

La '10' de Sporting FC sufrió una ruptura del ligamento cruzado de la rodilla izquierda, la operaron el 14 de agosto y sabe que debe esperar unos ocho meses para volver a jugar

Indira González intentó darse vuelta, el taco se le quedó pegado, la rodilla giró, pero el pie no. Ella escuchó como cuando se quiebra una cáscara de huevo. Automáticamente se fue al piso, llorando del susto.

“Empecé a gritar que se me había ido la rodilla, más que del dolor era del susto. Oía a las compañeras y yo solo gritaba: ’No, no, no, se me fue la rodilla’. La árbitra llegó a preguntar si necesitaba asistencia y le dije que sí. Abrí los ojos, estaba el doctor y la rodilla estaba muy inflamada”, relató la futbolista de Sporting FC.

No hacía falta un parte médico. Cuenta que por lo que sintió y lo que ha escuchado de otras futbolistas, sabía que no podía ser otra cosa que la temida ruptura del ligamento cruzado.

Por más palabras de aliento, en sus adentros quería que el diagnóstico no fuera ese, pero a la vez, la corazonada que tenía era que sí y que debía prepararse para escucharlo.

“Fue una noticia fea. Yo fui a que me dieran el resultado de la resonancia y el doctor me lo dijo de una vez. ’Sí, tiene el cruzado roto’. Yo sabía que venía una operación, una recuperación larga, que no voy a terminar el torneo. Fueron muchos sentimientos y me puse demasiado triste”, relató la ‘10′ de Sporting FC.

González se habló ella misma y dijo que debía reaccionar, porque el equipo se estaba moviendo para operarla pronto y empezar la recuperación.

“Caí en cuenta de que era mi realidad, que no podía hacer nada más que ponerle en las terapias para volver lo más rápido posible. Fue duro, pero no me he sentido sola o sin apoyo. En el equipo, amigos y familiares me han hecho ver que todos en el fútbol estamos expuestos a esto y que hay que darle con todo, porque el tiempo pasa muy rápido”.

A la mediocampista la operaron el 14 de agosto y su pensamiento actual es que “cada día que pase es un día menos”.

La terapia es inmediata y ella es muy aplicada en los ejercicios que tiene que hacer en casa.

“Me dijeron que no pensara en estar de vuelta en la cancha. Lo que he escuchado es que esto se lleva unos siete u ocho meses de recuperación. Como el ligamento se rompe tienen que agarrar un injerto de otro músculo y el tejido que agarran para que se convierta en ligamento dura entre seis y siete meses, para tener la función y la fuerza”, relató.

En la actualidad, su objetivo es tratar de doblar la rodilla a 90 grados otra vez. Cuando eso pase, vendrá otra meta.

“Cuando haya cumplido muchos pequeños objetivos estará más cerca el regreso, pero se estima que volveré en unos ocho meses. Yo me había lesionado la pierna derecha hace tres años, pero fue solamente menisco y eso no es tan grave, la recuperación cuando mucho fue de tres meses y la cirugía no fue tan larga. Esta es la primera vez que me rompo el cruzado y es en la pierna izquierda, así que ya mis piernas están parejas”, mencionó con buen humor.

Marcada por el Mundial. Indira González es una de aquellas chiquillas que tuvieron la experiencia de ser las anfitrionas del Mundial Femenino Sub-17 Costa Rica 2014.

Ella echa un vistazo atrás y se da cuenta de todo lo que la marcó esa cita planetaria, pues es figura en la Primera División y ha sacado cursos de entrenadora, porque para ella el fútbol es una pasión y le gusta dirigir.

“Seis años después veo la madurez que tengo, cómo logra uno manejar partidos de presión, el control emocional y demás. Ha sido un cambio muy grande. El Mundial sin duda fue una experiencia inolvidable. Pensaba que sería irrepetible, pero en enero tendremos otro Mundial Femenino en Costa Rica y a esta Selección Sub-20 yo le veo futuro, porque hay jugadoras con experiencia en Primera ya. Cuando nos tocó a nosotras no era así”, recordó.

Y agregó: “Muchas no habíamos debutado y ahora vemos a jugadoras como María Paula Salas y Priscila Chinchilla, que incluso son figuras en el torneo, con más recorrido. Yo estoy muy ilusionada con esa selección y ojalá que hagamos un papel muy bueno. Si yo tuviera edad vería las cosas diferentes, pero es que esta oportunidad para todas nos enseñó y nos marcó. Para el país ese Mundial fue un antes y un después”.

González cuenta que esa cita planetaria dejó una impresión tan grata que acarreó la apertura de academias de fútbol femenino.

“Todas las chiquitas querían jugar, era increíble ver cómo todos los papás ahora sí querían apoyar a sus hijas y tenemos que aprovechar el gran momento que vivimos. Todos los partidos son transmitidos por televisión, todos los equipos tienen patrocinadores con más nombre. En estos años se han dado pasos grandes, pero hay que seguir caminando, no podemos quedarnos aquí”.

La futbolista añora que para ese Mundial Femenino Sub-20 la pandemia esté controlada y que pueda haber público en el estadio.

“Yo que lo viví, seis años después cierro los ojos, pienso en ese momento y se me pone la piel de gallina, al escuchar el Himno Nacional, escuchar a toda la gente en las gradas, ver banderas, fue algo que no tiene explicación. Hay mucho talento, es una buena generación”.

Mientras que inicia su recuperación, González invierte el tiempo en los proyectos finales, pues estudia administración de negocios en la Ulacit.

Fanny Tayver Marín

Fanny Tayver Marín

Graduada en la UIA. Con más de 15 años de experiencia, escribe sobre Alajuelense, ciclismo, ciclo olímpico y más. Entre sus coberturas destacan juegos eliminatorios de la Selección, el Tour de Francia, el Mundial de voleibol en Japón y los Juegos Olímpicos en Río de Janeiro.

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