Fanny Tayver Marín. 22 octubre
El 9 de diciembre, John Gómez cumplirá 6 años de haberse amputado la pierna derecha. Fotografía: Joel López
El 9 de diciembre, John Gómez cumplirá 6 años de haberse amputado la pierna derecha. Fotografía: Joel López

John Gómez acaba de recibir la mejor noticia de su vida. El jugador del equipo de fútbol para amputados de Liga Deportiva Alajuelense fue a una cita al Hospital Calderón Guardia y la doctora le dijo que estaba completamente sano.

Tras una batalla de siete años, él le ganó al cáncer, a ese osteosarcoma de hueso que no se controló con quimioterapia y que lo llevó a que él mismo tomara la decisión de que le amputaran la pierna derecha para salvar su vida.

“Yo lo esperaba desde que me diagnosticaron un cáncer, realmente yo deseaba que todo acabara, salir de todo. Hace como cuatro años que fue la última quimioterapia, yo pensaba que eso era el final de todo, pero no fue así”, relató Gómez.

Tuvo que ir a muchas citas, a limpiezas del cuerpo, del catéter y exámenes.

“Me frustraba porque había tenido la batalla de la que yo pensaba que había salido y aún así seguía y todavía pensando que era posible que volviera. Estuve unos años esperando con esa nervia, con ese miedo de que tal vez fuera a volver, cuando me dieron la noticia quedé impactado, no supe reaccionar más que quedarme callado”, contó.

Dicha noticia se la dieron cuando menos la esperaba, porque pensaba que en esa cita de nuevo lo mandarían a practicarse más exámenes.

“No iba preparado y esa noticia fue un golpe de felicidad, un estado de paz, un estado de tranquilidad de que por fin llegó ese momento y que no tengo que volver más”.

La historia. Gómez no sabe con exactitud qué fue lo que pasó, si se dio un golpe o hizo un mal movimiento.

Tenía 13 años y presentaba un dolor en la rodilla que lo dejó pasar muchos meses y cuando ya era insoportable, fue a la Clínica de Coronado y de ahí lo refirieron de emergencia al Hospital Calderón Guardia.

“Pensaba que era una fisura bastante grave o que la rodilla o alguna parte de la pierna la tenía quebrada y entonces podía ser eso. Cuando llegué al Calderón me internaron y no sabía nada, estuve como un mes en estudios, con rayos X, Tacs, exámenes de sangre, hasta que un día me dijeron que era un tumor”, relató.

John Gómez practica fútbol para amputados desde el 9 de enero del 2016. Fotografía: Joel López
John Gómez practica fútbol para amputados desde el 9 de enero del 2016. Fotografía: Joel López

Le hicieron la biopsia y se percataron de que ese tumor era maligno.

“Fue una historia increíble, es la mejor historia de mi vida, aprendí muchas cosas. Siempre voy a valorar cada minuto de esta historia, creo que cada minuto, cada día de esa batalla me enseñó a ser más fuerte, me enseñó a ser quien soy ahora. Aprendí mucho a valorar las cosas”, afirmó.

Recordó que un día tenía una cita, pero llamaron a su mamá, Cecilia Hernández, porque los médicos debían hablar con ella.

“Llegó a la casa y estaba un poco triste. Me comentó que el doctor le había dicho que la quimioterapia no estaba funcionando, que el tumor seguía creciendo y creciendo, que me iba haciendo más daño”.

Ante ese panorama, habían dos caminos. Uno era conservar la pierna, cortar el hueso y ponerle una prótesis para suplantarlo. La otra opción era la amputación.

“Era muy sencillo verlo así, porque lo único que piensa uno es que es mejor conservar la pierna. Después me dijo mi mamá que si yo conservaba la pierna había una gran posibilidad de que el cáncer volviera en unos años y que podía morir tal vez. La otra opción era amputarme y cortar el cáncer de raíz”.

John tenía 17 años y ahí fue donde escogió lo que creyó más conveniente para él.

“Era una decisión fuerte y la tomé muy bien, lo único que quería era ya acabar con todo. Yo tuve que tomar la decisión de amputarme la pierna. Estaba con una amistad en ese momento. Yo traté de ser fuerte y ante mi familia ser lo más fuerte que pude, estaban todos en el cuarto y yo le dije a mi mamá que le comunicara al doctor que me cortara la pierna y acabábamos con eso”.

Para él no fue fácil, pero siempre estuvo muy consciente de que era lo mejor.

“Salí de la casa, un poco frustrado, enojado, pero hasta el día de hoy me ha dado cuenta de que es la mejor decisión que he tomado en toda mi vida. Siempre lo voy a decir (ríe…)”.

El 9 de diciembre cumplirá seis años de que le amputaron la pierna derecha y su primer entrenamiento en el fútbol para amputados fue el 9 de enero del 2016.

“Un mes antes la Selección había ido a México a jugar una Copa América. Yo en ese tiempo no sabía nada, me hubiera gustado ir, pero creo que me di cuenta en el momento indicado”.

Doña Cecilia lo llamó un día y le dijo que en la plaza de Mozotal (Goicoechea) había visto a unos muchachos amputados que estaban jugando fútbol.

“Me alisté lo más rápido que pude. Cuando llegué ya no había nadie, entonces volví a la casa con la curiosidad de qué era. En Internet busqué fútbol para amputados Costa Rica, salió la página y los contacté. Fui a entrenar y ese es el inicio de mi carrera, fue la primera vez que jugué fútbol en muletas con bastones, la primera vez que me dí cuenta que se podía jugar fútbol en muletas”, mencionó.

Antes de la enfermedad, le fascinaba mejenguear en el barrio, pero por diversión.

“Era algo que merecía vivir”. John Gómez es una persona muy distinta al muchacho que era antes de la amputación.

“En mi primer año de todo el proceso me preguntaba mucho el porqué me tocó vivir esto. Al principio pensé y pienso aún que fue un jalón de orejas, porque tenía una vida complicada, era un niño totalmente desordenado, consumía drogas, como a mis 13 o 14 años fumaba marihuana, tomaba alcohol, estaba totalmente perdido. No iba al colegio, bueno, iba pero a perder el tiempo”, confesó.

Por eso es que piensa que todo eso que vivió lo hizo salirse de ese camino en el que estaba y que no lo llevaba a ningún lado.

“Estaba un poco perdido para la edad que tenía y realmente no es de preguntarme por qué me tocó vivir esto. A diario, muchas veces me doy cuenta que tal vez era algo que merecía vivir. Todo lo que he pasado me lo merezco y no lo digo en el mal sentido, sino que merezco esta felicidad que siento ahorita”.

Gómez asegura que todo lo que le ha pasado no es nada triste, sino que él lo ve totalmente al contrario.

“Ha sido una gran enseñanza, un crecimiento espiritual, en todo el sentido un crecimiento enorme, entonces nunca me he sentido mal por lo que he pasado. Me gusta todo lo bueno que ha traído esto, desde que pasó lo que pasó”.

Ese detalle por parte de su equipo le dio una gran felicidad a John Gómez. Fotografía: Joel López
Ese detalle por parte de su equipo le dio una gran felicidad a John Gómez. Fotografía: Joel López

El sábado pasado fue día de partido y sus compañeros le llevaron un queque con el escudo de Alajuelense y con un marcador: John 1 – Cáncer 0.

“No sabía que tantos me apoyaban, sí sabía que muchos estaban pendientes, que muchos sabían quién soy y tal vez se preocupaban, pero la alegría de mis compañeros en la Liga fue tan acogedora, saber que estaban ahí apoyando y entonces fue reconfortante”, citó Gómez.

Y agregó: “Creo que la noticia no era solo para mí, sino para todos los que me acompañaron en el proceso, ha sido una larga historia y muchos nos merecíamos esa noticia, era de celebrar en conjunto”.

Recientemente se quedó sin trabajo, pero espera encontrar pronto un lugar donde colocarse y retomar sus estudios.