Fanny Tayver Marín. 3 marzo
Fernando Ocampo explica por qué su perfil ha cambiado y hoy no aparece tanto en los medios de comunicación. Fotografía: John Durán
Fernando Ocampo explica por qué su perfil ha cambiado y hoy no aparece tanto en los medios de comunicación. Fotografía: John Durán

Fernando Ocampo asumió la presidencia de Alajuelense a finales de 2016 y la realidad del club hoy es completamente diferente a la de ese momento.

Al presidente rojinegro y a sus compañeros de junta directiva les tocó hacerle frente a una crisis, una época en la que parecía que nada le salía bien al equipo y con la presión del centenario a cuestas.

Fueron momentos críticos, convulsos, con una sequía a nivel deportivo y la desesperación del aficionado ya había llegado al límite.

La situación de la Liga no era fácil y el rostro de Ocampo era uno de los más visibles en esos tiempos, pero esa situación empezó a dar un giro y su figura empezó a ser menos mediática.

Por ejemplo, antes del anuncio de la cancelación de todas las deudas por parte del club, la última vez que Alajuelense había convocado a una rueda de prensa con el jerarca fue el pasado 7 de julio.

Había pasado una semana de que la Liga perdió la fase final del Clausura 2020 y él fue quien salió a dar la cara en ese momento, en una comparecencia por Zoom que duró dos horas.

Después de eso, Ocampo también respondió algunas consultas de la prensa en el CAR, el 23 de julio, luego de que Agustín Lleida oficializó el inesperado regreso del capitán Bryan Ruiz.

El éxito hoy juega del lado de Alajuelense, en lo deportivo, en lo económico y en lo administrativo, pero la figura del presidente hoy no es tan mediática.

“Yo creo que mucha gente en Costa Rica a veces entiende mal el liderazgo. El liderazgo no significa salir en la foto cuando las cosas van bien, el liderazgo significa poner la cara cuando las cosas van mal. Me parece que cuando las situaciones no se daban, como cabeza de la institución me tocaba salir a dar respuestas, a aclarar dudas. Es así como nos paramos en los peores momentos ante la asamblea de la Liga a contestar todas las inquietudes que teníamos y esto lo hablo a nombre de la Junta Directiva”, respondió Ocampo ante una consulta de La Nación.

Dijo que en Alajuelense están convencidos de que para avanzar en el profesionalismo tiene que haber gente de planta, cada uno experto en su tema.

“Rodolfo (Víquez) en la parte administrativa y financiera, Oliver (Nowalski) en la parte comercial, Agustín (Lleida) en la parte deportiva. Que sean los que realmente lleven el día a día de las noticias”.

Ocampo considera que en los momentos buenos, a los directivos les toca hacer lo que realizan ahora, con la línea de la visión a futuro, de hacia dónde quieren que la institución vaya.

“No es que nos echemos para atrás. Espero que en lo que esté aquí, las vacas flacas se queden un rato largo, pero si me vuelve a tocar poner la cara en las vacas flacas, lo voy a hacer, porque desde mi concepción y desde la concepción de la Junta Directiva, ese es el rol de liderazgo que se ocupa”, citó.

Y agregó: “No es en las buenas, en las buenas le aseguro que sobra quiénes den declaraciones. Es más, de vez en cuando se nos cuela un bombeta ahí que quiere asumir réditos. Pero es parte de lo que sucede. No es el fin de la Junta Directiva y yo más bien le quiero agradecer a Oliver, Rodolfo, a Agustín y a toda la gente de la institución que hoy nos permite no estar en el día a día”.

Ocampo reitera que el panorama actual de la Liga, con cero deudas y un futuro promisorio es un triunfo de todo el liguismo y que por eso mismo a nadie se le puede olvidar lo que sucedió y que los socios sigan su línea de buscar siempre lo mejor para el club.

“Sí nos tocó estar en el día a día, nos tocó atender proveedores, nos tocó ir a pelearnos a los bancos. Hoy ellos llevan de manera extraordinaria el día a día de la institución y eso realmente nos permite enfocarnos en lo que realmente le toca a una Junta Directiva, que es plantear esa visión, los ejecutores son ellos”.

Ocampo indicó que el presente de la Liga implica mucha más responsabilidad.

“Para llegar aquí nos hemos equivocado como institución, hemos aprendido de los errores, hemos corregido en el camino y hay lecciones que no se nos pueden olvidar. Cuando empezamos a hablar de proceso fuimos objeto de mucha chota, porque aquí en este país hablar de procesos es realmente un pecado, pero lo que le puedo decir es que esto es el resultado de un proceso en todo nivel, en lo deportivo, en lo administrativo, en lo financiero”, reseñó el jerarca.

Además, indicó: “Hemos tenido paciencia, hemos llevado palo, voy a decir que palo muchas veces merecido porque no es fácil en una asociación deportiva, pero sí le puedo asegurar que cada vez que nos caímos, estaba el esfuerzo de todos para levantarse y hablo a nombre de la Junta Directiva. Celebramos y vemos que va bien, pero todos recordamos los momentos difíciles y mientras los tengamos ahí, creo que eso nos evita volver a cometer los errores que se cometieron en el pasado”.

Recordó que a través de estos años, en algunas entrevistas él mencionaba que paralelo al campeonato, el sueño de la Junta Directiva era pagar las deudas y que por eso, la dirigencia era “muy necia”, porque no se trata del hecho de pagar por pagar, sino porque la estabilidad financiera y la estabilidad administrativa permite pensar en muchas cosas más.

Ocampo es del criterio que cuando se saca a la Junta Directiva de pensar en el día a día, de ver de dónde sacan plata y de los partido a partido, se le permite empezar a proyectar hacia futuro.

“Eso no quiere decir que cuando hubo que arrollarse las mangas y hubo que ir a tocar patrocinadores, o estábamos en las oficinas nosotros y llegaba gente a tocar la puerta, a decir aquí tengo esta factura, cómo me la va a pagar, no quiere decir que no nos arrollamos las mangas.

“Hoy no estamos ahí. Hoy me llaman y yo les digo agárrase con don Rodolfo, él es el gerente general de la Liga, él tiene que resolverle y estamos en junta directiva para apoyar, don Joseph Joseph, don Enrique Morúa, don Federico Calderón, don José Cabezas, don Manfred Aymerich... Hay gente experta en la parte de comunicación, en la parte comercial, en la parte financiera. Somos el apoyo de la estructura administrativa, financiera, comercial y deportiva que hoy está y hoy tenemos un dicho en la Liga: cada uno en lo que le toca”.

El presidente rojinegro insiste en que cuando eso se aplica y cada quien se enfoca en lo que le toca, la institución trasciende y que va más allá de personas.

“Las personas en la Liga pasamos, la institución va a seguir muchos años más. En la medida que tengamos una estructura que camine sola, que tenga recursos para poder mover y llevar adelante los proyectos, creo que los liguistas vamos a estar tranquilos por los próximos años. Eso no quiere decir que no volverán en algún momento las vacas flacas, pero entre más podamos estirar el proceso de vacas gordas, tenemos que seguir trabajando para ello”, finalizó.

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