Fanny Tayver Marín. 28 mayo
Harry Rojas jugó el Clausura 2018 con Grecia. Foto: Mayela López
Harry Rojas jugó el Clausura 2018 con Grecia. Foto: Mayela López

Lesionarse es un riesgo latente al que se expone cualquier futbolista.

Algunos tienen más suerte que otros, pero en algunos casos, el fantasma de las lesiones se ensaña contra ellos, como le ocurre a Harry Rojas.

El mediocampista de Alajuelense apenas tiene 21 años y el pasado 18 de mayo se sometió a una nueva (tercera) cirugía en la rodilla derecha, según confirmó el presidente de la Liga, Fernando Ocampo, ante una consulta de La Nación.

“A Harry lo operamos, él vino lesionado de Grecia, se le realizó una cirugía y estamos en el proceso de recuperación. Según nos comunicó el doctor Alfredo Gómez, ese proceso de recuperación puede durar unos tres meses”, comentó el jerarca.

Y agregó: “Una vez que el jugador vuelva y pueda entrenar, vamos a ver las opciones que tiene en el equipo. Por ahora estamos enfocados en lo que es la recuperación de él y que vuelva a estar a tono para que se integre a las prácticas”.

El aliciente para Rojas y para la Liga es que dentro de lo malo, la dolencia no es tan grave como las dos ocasiones anteriores en las que tuvo que ir a sala de operaciones por ruptura del ligamento cruzado anterior.

“Son tres meses para que esté de vuelta y le estamos dando todo el apoyo. Vimos que vino tocado de lo que fue su paso por Grecia, inmediatamente se sometió a la cirugía. La operación fue un día antes de la cirugía de José Andrés Salvatierra y le estamos dando todo el apoyo”, insistió el jerarca.

Esta vez, Rojas acudió al quirófano por una lesión de menisco y cartílago.

Según el reporte de la Unafut, el volante sumó 919 minutos bajo las órdenes de Wálter Centeno en el Clausura 2018.

No actuó en las últimas dos fechas de la fase regular y en esos encuentros no estuvo en la suplencia de los griegos.

El calvario para la promesa de Alajuelense
Harry Rojas tiene 21 años. Fotografía: Archivo LN
Harry Rojas tiene 21 años. Fotografía: Archivo LN

El juego pícaro y veloz de ese pequeño, pero habilidoso mediocampista oriundo de Quepos pintaba a Harry Rojas como la gran promesa de Alajuelense.

Óscar Ramírez lo hizo debutar con el primer equipo de la Liga en enero de 2015, ante Saprissa, en los 90 Minutos por la Vida.

Después de eso, sumó 146 minutos en el Verano 2015, tras jugar como titular ante Santos y Limón, y ser relevo frente a AS Puma, Uruguay de Coronado y Cartaginés.

A finales de julio de 2015 se lesionó.

“Hubo un amistoso contra Escazuceña y en un giro se me quedó pegado el pie, se me rompió el ligamento cruzado derecho”, recordó Rojas sobre su primera lesión grave, justo ocho meses después, cuando lo dieron de alta médica y deportiva.

El volante retornó a la competencia el 5 de abril de 2016 ante Carmelita. Ingresó de cambio, relevando a Kenneth Dixon, y con apenas dos minutos en cancha asistió a Jonathan McDonald para que anotara.

Trece días después jugó el clásico. Sustituyó a Luis Miguel Valle en el 65’ y su velocidad puso en aprietos a los morados.

Ese día, David Guzmán salió expulsado porque la única manera que encontró de frenarlo fue con una falta y el 24 de abril, contra Cartaginés, Harry marcó sus primeros dos goles en la máxima categoría, tantos registrados en el 30’ y al 35’.

Las semifinales de ese torneo fueron otro buen momento para él. En el juego de ida, el 30 de abril, en el Morera Soto, Rojas entró a la cancha en el 72’, en lugar de Diego Madrigal, y al 88’ anotó el 2-0 con el que la Liga venció a Saprissa.

Los destellos de su fútbol y las vivencias que había acumulado lo hacían soñar con efectuar una buena pretemporada y salir en busca de la regularidad que no había podido alcanzar por la lesión que lo tuvo ocho meses fuera.

Sin embargo, el 18 de junio de 2016, cuando la Liga efectuaba un colectivo contra Carmelita, de nuevo se lesionó. Otra vez la rodilla derecha y con el mismo parte médico: ruptura de ligamento cruzado anterior, aparte de una ruptura del menisco.

Al igual que la primera vez, el volante necesitó ocho meses para recuperarse y aunque Benito Floro intentó acelerar su regreso para los últimos juegos de Alajuelense en el Verano 2017, no lo consiguió, porque los rojinegros no lo tenían inscrito.

Rojas hizo la pretemporada y en los fogueos tuvo participación, pero fue hasta el 10 de setiembre de 2017 cuando se produjo su retorno oficial, justo 448 días después de la segunda vez que se rompió el ligamento cruzado anterior.

Luego de esos 11 minutos que actuó en Liberia tras sustituir a José Luis Cordero, confesó: “No jugar es lo más difícil, me costó mucho estar en el gimnasio y desde el vidrio ver a los compañeros jugar o entrenarse, porque en el estadio el gimnasio está a la pura par de la cancha y yo los veía desde ahí, a sabiendas de que me faltaban cinco, seis, siete u ocho meses y eso ‘agüeva’, igual que saber que venía de una lesión larga”.

Durante ese torneo, Rojas jugó 213 minutos con Alajuelense y para lo que fue este Clausura 2018, la Liga lo envió a préstamo a Grecia para que tomara más ritmo.

Harry retornó, pero con lesión de menisco y cartílago en la rodilla derecha.

Por el momento, se refugia en el silencio y en su familia.

Las lesiones han sido pruebas muy duras para el futbolista de 21 años, pero una vez más pondrá todo de su parte para recuperarse y confía en que el tiempo pase rápido para poder entrenarse con normalidad y volver a jugar.