Fútbol Nacional

Falleció Losilla pero las anécdotas que hacen recordar su amor por el Saprissa vivirán por siempre

Sus hijos, esposa y familiares lo despidieron este miércoles en la mañana en la iglesia de don Bosco

Hay infinidad de anécdotas entre Losilla y Saprissa, cuenta su hijo Luis Brenes al llegar a su casa tras las honras fúnebres celebradas este miércoles en la iglesia de don Bosco y el cementerio de Obreros. Víctor Manuel Brenes Vargas le profesó amor a los colores morado y blanco desde que Luis y su hermana, Giselle, tienen memoria. Crecieron viendo a su papá hablar del equipo, ir al estadio y escuchar los programas deportivos en la radio.

Ni siquiera al perder la vista, hace aproximadamente 15 años, cuando tenía entre 53 y 54, impidió que esa pasión continuara; más bien aumentó, porque Losilla ni siquiera necesitaba ver las acciones del partido. Con el sonido y su ya amplio conocimiento del Ricardo Saprissa, podía sentir cada jugada.

Su muerte causó conmoción, no solo por tratarse de una figura que se convirtió prácticamente en parte de la institución morada, sino por la forma en que se dio, al sufrir un atropello por parte de una motocicleta.

Desde que surgió la noticia, los hijos de Losilla comenzaron a recibir mensajes que se fueron multiplicando conforme avanzaron las horas. En las redes sociales también notaron ese cariño que se se ganó su papá desde las grandes de la Cueva. La historia siempre estará entrelazada con el equipo que lo puso a brincar de alegría en múltiples ocasiones. Dos de esas son parte de los recuerdos que vinieron a la mente de Luis y Giselle.

“Cuando yo era bebé, mi mamá (Rita Zúñiga) recuerda que él me tenía alzada mientras veía un partido y al momento que metieron gol me lanzó por los aires. ¡Solo me lo imagino!”, contó con risas Giselle, quien no pudo estar en el país para despedir a su papá. “Su amor a Saprissa no tiene palabras para explicarlo, ni comparación, y tampoco su amor a la radio; él nunca soltaba la radio”, contó.

Aunque la mayoría lo recuerdan como ese aficionado infaltable en el estadio, lo cierto es que también llegó a trabajar, porque hubo una época en que vendía helados durante los partidos. Fue una combinación perfecta: trabajar mientras veía los partidos, aunque también le provocaba algunos inconvenientes.

“Una vez Saprissa metió un gol contra la Liga y él llevaba una caja de helados Crunchy y la tiró para arriba de la felicidad”, recuerda Luis, quien agrega que a su padre “le encantaba robar cámara”, sobre todo años atrás cuando el contacto entre afición y jugadores era más directo.

“Cuando uno podía meterse a la cancha, él siempre estaba ahí. Le encantaba estar detrás de los jugadores cuando los entrevistaban”. Fueron muchísimos partidos juntos; primero Losilla llevaba a su hijo y luego era Luis quien lo guiaba hacia la Cueva.

La mayoría de veces lo que sintió en Tibás fue felicidad, pero uno de los momentos más dolorosos no tuvo que ver con fútbol. Losilla nació un 20 de noviembre y en 2016, cuando su hijo pensaba llevarlo a comer para festejar, él prefirió irse al estadio, en esa ocasión para despedir a Gabriel Badilla.

Esa fecha lo volvió a marcar, ahora en 2021, porque fue el pasado 20 de noviembre cuando volvió a un partido de su equipo tras 18 meses sin poder ingresar debido a la pandemia.

Saprissa le hará un homenaje especial este jueves a las 6 p. m., en el primer partido de la final ante Alajuelense.

Fiorella Masís

Fiorella Masís

Periodista con nueve años de experiencia, seis de ellos en la sección deportiva de La Nación. Actualmente se encarga de la cobertura del Deportivo Saprissa y de deportes como atletismo, natación y triatlón. Bachiller en Periodismo de la Universidad Latina y licenciada en Comunicación de Mercadeo de la Universidad Americana.

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