Fiorella Masís. 11 septiembre

Saprissa no se olvida de su pasado y el Apertura 2018 es un ejemplo claro de ello. En un torneo el conjunto morado reunió a cinco futbolistas de antaño.

Jairo Arrieta (derecha) junto al gerente deportivo del Saprissa, Evaristo Coronado, durante su presentación como jugador morado. Fotos: Mayela López
Jairo Arrieta (derecha) junto al gerente deportivo del Saprissa, Evaristo Coronado, durante su presentación como jugador morado. Fotos: Mayela López

Algunos fueron mucho más protagonistas que otros, pero todos tienen algo en común: antes de regresar al equipo, ya habían sido campeones con los morados.

El regreso de Jairo Arrieta no es casualidad, Saprissa volvió su mirada a jugadores que ya le habían dado alegrías o que jugaron en momentos importantes.

Con esta llegada, echó el casete unos años hacia atrás, en épocas donde también estuvieron Michael Barrantes, Christian Bolaños, Alexander Robinson y Ricardo Blanco, quienes hoy forman parte de la planilla.

El nuevo delantero coincidió con todos ellos en algún momento de su primera etapa con la S, entre los años 2006 y 2012. De hecho, con el que menos jugó fue con Bolaños, quien se fue del equipo en mayo de 2007.

Cuando Bolaños dio el salto al exterior se integró Barrantes, después Robinson (2008) y luego se agregó Blanco (2009).

Con todos compartió camerino y luego de su primer entrenamiento (el sábado), el futbolista se encontró con un ambiente familiar.

“Me sentí muy bien, el grupo me ha recibido muy bien, hay un muy bien camerino, estoy regresando a una casa donde estuve muchos años, donde gané mucho y ahora espero marcar una nueva historia”, mencionó el ariete.

Arrieta ganó cinco títulos con Saprissa, siendo el máximo ganador de los futbolistas mencionados anteriormente.

Bolaños conquistó tres en su primera etapa (en total cinco), Barrantes cuatro (cinco en total), Robinson dos (cuatro en total) y Blanco uno.

Incluso, para todos, con excepción de Blanco, en su momento dijeron "hasta pronto" para irse fuera del país.

Bolaños partió a Dinamarca, Arrieta se fue a la MLS, Robinson a Brasil y Barrantes a Noruega.

Luego debieron pasar por otros equipos del ámbito nacional y convencer al técnico o Junta Directiva morada para volver.

Así le sucedió a Jairo, quien jugó cuatro años en Estados Unidos y cuando volvió a Costa Rica las puertas se le abrieron en el Herediano.

“Siempre tuve la ilusión (de regresar), por cosas de la vida y del destino no pude cuando regresé de Estados Unidos, pero el fútbol ahora me da una oportunidad de regresar a mi casa. Nunca lo escondí, siempre fui un morado de corazón y lo he sido, independientemente de los equipos en que he jugado”, explicó el pampero.